Ruta por Midi-Pyrénées en 11 días | Itinerario, presupuesto y consejos

Cuando piensas en realizar un viaje por Francia, seguramente, estés pensando en un viaje similar al que hoy te presentamos aquí. Pueblos bonitos, castillos, ríos, valles de colinas dulces… Un periplo entre el Périgord y el Aveyron, pasando finalmente por el Languedoc. 11 días de viaje, muchos kilómetros y grandes experiencias. ¿Te vienes?


En el marco del 33 cumpleaños de JJ decido – como viene siendo habitual – montar un viaje que pueda serle a él del mayor agrado posible. Debo decir que Francia no es uno de sus destinos favoritos, más bien es de los míos, y parece que vaya a organizarme el viaje para mí y no para él. Nada más lejos de la realidad: este viaje está pensado para que agrade a toda persona amante de los pueblos medievales. El leitmotiv será, por tanto, pueblos bonitos y castillos

Organización del viaje

No es difícil encontrar esos ingredientes en Francia, y dicen que una de las zonas en las que más castillos y pueblos bonitos se concentran es el Périgord, pero no solo en el Périgord. Lo cierto es que decir que viajas al Périgord es un poco relativo, porque en realidad – y si hablamos de cuestiones estrictamente administrativas – vas y vienes, sales y entras, y te acercas a otras delimitaciones territoriales francesas. Es por ello que, y a mi juicio, para realizar este viaje no debes centrarte en el nombre de los departamentos o las regiones, no debes construirlo según ese criterio, sino a partir de lo que tenga cerca y que sea factible visitar.

Montar este viaje me costó bastantes meses, algún que otro quebradero de cabeza, mucho estudio, mucho medir distancias, mucho mirar presupuestos. Y es que debes saber que el Périgord no es un destino barato, ni lo es el Périgord ni tampoco ninguno de los otros lugares que acabamos visitando. No lo es ni fuera de temporada, que es cuando lo visitamos nosotros – finales de junio, la temporada alta empieza en julio. Eso lo comentaré más adelante, en el apartado «presupuesto.

Hay, entonces, dos o tres aspectos a tener en cuenta para organizar esta ruta: los días que vas a estar – en nuestro caso fueron 11 en total -, los lugares en los que vas a pernoctar y las visitas que vas a realizar. Estas últimas son las que determinan la localización de los alojamientos, y vamos a empezar por estos:

Alojamiento

Como digo, antes de buscar alojamiento investigo cuáles van a ser las visitas que más nos van a interesar. Es complicado – a mí me lo parece, al menos – acertar del todo con el alojamiento cuando tus viajes tienen un carácter rural – en tanto que no visitas ciudades – y nómada – porque sería algo así como un roadtrip pero sin serlo del todo. Aclaro esto último: nos movemos mucho pero siempre tenemos que volver a nuestro punto de inicio.

Esto último que acabo de mencionar es para mí lo más fastidioso de viajar de este modo, el tener un sitio fijo al que debes regresar después de una jornada larga de viaje, pero sin grandes recursos económicos – que te permitan alojarte donde encuentres – o tener una casa a cuestas – aunque eso con la Agro Van ahora ha cambiado un poco – que te dé la posibilidad de descansar donde quieras. Y para que ese ir y venir no sea tan pesado debes intentar encontrar los alojamientos en los sitios más céntricos posible.

Eso es lo que intento hacer yo cuando viajamos de este modo, buscar alojamientos que se encuentren en el punto medio de todas las visitas que tengo pensadas para aquel determinado lugar. Intento que las distancias que vayamos a realizar cada día no sean muchas – aunque a veces siempre se nos va de las manos -, busco también que el acceso al alojamiento no sea muy complicado, que esté en núcleos urbanos de un tamaño considerable para así poder dar una vuelta y tomar algo si no tienes nada que hacer – aunque eso en Francia, y con nuestro presupuesto, es verdaderamente imposible – y que te ofrezcan todos los servicios posibles.

El tipo de alojamiento que busco suelen ser apartamentos con cocina para ahorrarnos un buen pellizco en comida – eso ya va en el apartado «alimentación -, pero si no los encuentro o solo vamos a estar allí una noche me ciño a lo más barato y decente que hay en internet. Eso es así, y así os lo explico.

¿Cuál es el presupuesto del que dispongo para el alojamiento? No busco nada que supere los 50€/noche 2 personas. Ese será, en este viaje y también el resto que organizo de este tipo, el precio máximo que pague: 50 euros – aunque intento no llegar nunca a esta cifra.

Para que esto sea así busco el alojamiento con bastante antelación, hago un cribado exhaustivo de la oferta disponible y voy fijándome en cuáles son los precios en destino dependiendo de las fechas. Además, siempre contrato el alojamiento con cancelación gratuita lo que me permite, si encuentro algo más barato o que me interese más, cambiarlo sin problemas, y si finalmente no podemos realizar el viaje – alguna vez ha pasado – poder cancelarlo sin problemas. Suelo buscar los alojamientos en Booking porque es lo que mejor me funciona, aunque a veces encontramos mejores ofertas en otras plataformas.

Teniendo estas premisas en cuenta, contratando y cancelando varios alojamientos por encontrar algunos de mejores o cambiar la ruta, nos alojamos en los sitios que voy a enumerar a continuación:

Habiendo estado allí, ahora, cambiaría el alojamiento en Rodez por otro más al norte para disfrutar más del Aveyron, ya que los sitios chulos de verdad están un poquito más arriba. Escogí Rodez por ser «ciudad» y al final no pudimos hacer casi nada allí por la poca vida que había y, también, por lo caro que era todo. Finalmente, el presupuesto en alojamiento quedó por debajo del que había inicialmente, ahorrando un 10% más o menos de lo que había pensado.

Comida

Incluyo este apartado no para introducir una lista de restaurantes, sino para explicar que comimos siempre de lo que cocinábamos en los apartamentos o lo que ya traíamos de casa – en la primera jornada de viaje. Cuando estuvimos en Sarlat, donde no disponíamos de comida, preparamos alimentos que pudiesen aguantar un par de días – sí disponíamos de nevera – para tenerlos durante las jornadas que íbamos a estar sin posibilidad de prepararnos nada. También, en algún caso, tiramos de kebabs – sí, kebabs – y poco más. No nos tomamos ni cervezas ni cafés, lo uno y lo otro era carísimo – creo que al café, en Francia, le echan polvo de oro, porque sino no se explica. Sí compramos en el súper, lo pusimos en la nevera, y nos lo tomamos – tanto café como cerveza.

Que sí, que viajar es también probar la gastronomía del lugar, pero a todo no podemos llegar – económicamente hablando.

Carreteras

Vayamos al tema peliagudo del viaje, el gran tema.

¿Cómo son las carreteras en Francia? Pues bueno, tiene buenas carreteras – principales. Si te metes por departamentales, prepárate. No te fíes de lo que te diga el Google Maps – por poner una aplicación de referencia – ya que habrá tramos en los que no puedas conducir a más de 50km/h aunque la carretera te marque otra cosa. Poder, vamos, vas a poder, pero yo no lo haría. Hay mucha curva, mucha calzada sin señalizar, mucha estrechez. Transitar por la Francia rural, a veces, es un poco tortuoso, y en un viaje como éste, en el que los kilómetros son muchos al final, acaba siendo cansado.

Debes tener en cuenta que los tiempos de viaje pueden doblarse de lo que tenías programado, justamente, por el tipo de carretera por el que circules. Nosotros no tocamos autopista para nada – autopista de pago, se entiende -, y eso nos retrasó bastante, por ejemplo, el viaje de ida. Lo que tenían que ser unas 10 horas de viaje se convirtieron en alguna más por, justamente, las carreteras por las que transitábamos. Si viajas por autopista te ahorrarías un par o tres de horas de viaje.

Por lo que respecta a la visita entre pueblos ten en cuenta que en algunos momentos vas a creer que te has perdido, y puede que lo hayas hecho. Recuerdo el día que visitamos el Lot que en un punto estuvimos a punto de retroceder por creer que aquello era imposible. Cuento la anécdota porque es un fiel reflejo de lo que te vas a encontrar en el viaje: una «carretera» que acaba en un puente de madera sobre el río, un puente de listones bien separados entre ellos, un puente que parece endeble. Nos paramos en el cruce, no nos atrevíamos a pasar, y no lo hicimos hasta que vimos que una furgoneta pasó por allí. Yo cerré los ojos, me tapé los oídos y me despedí del mundo. Por si acaso.

Así que ten en cuenta esto: el viaje se va a hacer pesado porque la conducción, y al querer visitar muchos sitios, acaba cansando.

Presupuesto

El presupuesto es el más ajustado posible en un viaje de este tipo. El alojamiento para dos personas sale por más o menos 450 euros las 10 noches. En comidas nos gastamos lo que compramos en el supermercado – y otras cosas que ya traíamos de España por ser más económicas. Con el tema entradas tuvimos mucho cuidado ya que se iba un buen pico, así que pagamos en pocos sitios (dos castillos en el Périgord, la cueva de Brantôme, la Madeleine y el castillo de Colliure). En total serían unos 60 euros en entradas. Para finalizar, lo que respecta al transporte, que pagamos la gasolina en los sitios más baratos que encontramos, llenando deposito en España y echando unos litros de emergencia en Francia. No recuerdo bien el gasto, pero por no quedarme corta diría que serían unos 200 euros en gasoil. Así, este viaje de 11 días para dos personas saldría, más o menos, unos 800 euros los dos. Como veis, nada barato, pero que con algo de esfuerzo – y mucho ahorro – se puede realizar.

Cuándo realizar este viaje

La época ideal para realizar este viaje, sin duda, es el verano. Eso sería lo ideal si dispones de todos los medios necesarios y no te importa encontrarte con muchísima gente. Y sí, te la vas a encontrar porque este viaje – al menos el que se centra en el Périgord y el Lot – es uno de los más solicitados en Francia. Nosotros lo realizamos a finales de junio, y eso tiene sus cosas buenas y tiene sus cosas malas.

Las cosas buenas pueden traducirse en dos: poca gente – o no tanta como en julio y agosto – y precios más económicos. La mala podría ser una sola: algunos monumentos están cerrados por no ser aún temporada. Poniendo en la balanza unas cosas y otras, nosotros preferimos dejarnos cosas por ver pero tener la posibilidad de realizar el viaje.

Digo que el verano es la época ideal por las condiciones climatológicas y por el tipo de sitios que vas a visitar, plagados de valles y ríos y zonas boscosas. Con mal tiempo estoy segura que no lo disfrutarás igual, aunque no soy de las que evita viajar en cualquier época del año. Realiza el viaje cuando más te apetezca – o cuando puedas, que es lo importante. Ahora bien, y como te digo, fuera de temporada puede que encuentres muchas cosas cerradas.

La ruta

Vayamos a por faena, y veamos cómo queda finalmente – y después de darle muchas vueltas sobre papel – la ruta. Como te he dicho al principio, este viaje no se centra en una sola región, aunque sí tiene una temática definida, que son los pueblos medievales y los castillos. También te he dicho que este viaje está pensado para realizar en unos 11 días – en menos tiempo ni se te ocurra hacer algo así – y enteramente en coche. Si quieres acortar tiempos, puedes volar hasta Bordeaux y después desde Toulouse, alquilando coche. No es lo que nosotros haremos, pero la posibilidad está ahí.

Dicho esto, vayamos con la ruta por días.

Día 1 | Llegada a Périgueux

El primer día es meramente de tránsito. Salimos bien pronto del pueblo para coger carretera y manta. Apuntar – aunque esto no os ayude – que JJ no conoce el destino, así que cojo el coche y pongo dirección Zaragoza para evitar lo que nos marca el GPS, ya que desde allí podemos coger la autovía. El GPS nos manda por Lleida y allí la carretera es algo menos cómoda – al menos en la parte española – así que vamos por Aragón.

Llegaremos a Francia – y ahí JJ tiene claro o que va al Périgord – y empezará la fiesta de las carreteras estrechas y el cruzar pueblos, uno detrás de otro. El primer día queremos visitar Bergerac pero como tenemos que llegar al alojamiento no nos va a dar tiempo. Resulta que al llegar al alojamiento no hacía falta llegar a una determinada hora porque me mandan un correo con la clave para acceder. Bergerac, definitivamente, se caerá de la lista.

Así, habremos conducido unos 700 kilómetros y tendremos una primera toma de contacto con la ciudad de Périgueux.

Si quieres saber más sobre Périgueux, puedes seguir 🖱 este enlace.

Día 2 | Périgueux y alrededores

Tras la paliza de kilómeros del día anterior decidimos no movernos mucho, así que visitaremos Périguex por la mañana – arriba tenéis el enlace con todo lo que podéis visitar – y dar una vuelta por los alrededores.

Visitaremos la Abadía de Chancelade (de entrada gratuita), el pueblo de Saint-Astier y el castillo de Grignols. Intentamos visitar otro castillo que no acabaremos encontrando.

En 🖱 este enlace encontrarás la ruta más detallada, con descripciones de cada uno de los sitios que visitamos en esa excursión.

Día 3 | Un paseo por el Périgord Verde

No lo he dicho antes, pero Périgueux es la capital del Périgord Blanco, existiendo también el púrpura, con capital en Bergerac, el Verde, con capital en Brantôme, y el Negro, que tiene por capital Sarlat. Así, en el tercer día de viaje vamos a pasarnos por el Périgord Verde, que es el más cercano a Périgueux y que no nos va a obligar a tener que alojarnos en nuevo sitio.

La ruta de este día será un poco improvisada ya que queriendo ir solo a Brantôme y algún que otro sitio más acabaremos cambiándola por encontrarnos en el camino sitios interesantísimos para visitar. Así, ese pararemos en Château-l’Évêque (sin pena ni gloria), nos acercaremos hasta Bourdeilles y su castillo dos en uno (nos encantará), visitaremos Brantôme y su gruta (fliparemos), nos acercaremos hasta la abadía de Boschaud (chulísima), llegaremos hasta Saint-Jean-de_Côle (amor a primera vista) y terminaremos en Le Chapelle-Faucher (porque vemos un castillo a lo lejos).

Después de estas excursiones regresaremos a Périgueux, daremos una última vuelta por la localidad y prepararemos las maletas ya que al día siguiente vamos a cambiar de localización.

Puedes leer con más detalle la ruta de ese día siguiente 🖱 este enlace.

Día 4 | De Périgueux a Sarlat

Cambiamos de color del Périgord, y después de haber estado en el Blanco y pasado por el Verde, nos vamos ahora al negro – y dejaremos el Púrpura para otra ocasión. Debemos llegar a Sarlat pero no lo haremos directamente sino que por el camino vamos a realizar diversas paradas. Las excursiones las iremos improvisando, esto es, no hay algo definido que vayamos a hacer, pero sí múltiples posibilidades, algunas de las cuales se quedarán en el camino por tener un precio bastante elevado.

La primera parada será la localidad de Terrasson, un lugar que no conocemos mucho pero que nos encantará – y que es donde vive el protagonista de la novela breve Seda. Seguiremos hasta Saint-Amand-de-Coly que es uno de los pueblos más bonitos de Francia y donde aprovecharemos para comer nuestro pique-nique, claro. Seguiremos hasta Montignac, ya en pleno Valle del Vézère, donde las cuevas de Lascaux. No las visitaremos, pero sí el pueblo, y nos gustará mucho. De allí hasta
Saint-Léon-sur-Vézère, otro de los pueblos más bonitos de Francia. Antes de llegar a Sarlat visitaremos el abrigo de la Madeleine, uno de los lugares imprescindibles en el Vézère Prehistórico.

Finalmente llegaremos a Sarlat para alojarnos y tener una primera toma de contacto con la localidad.

En 🖱 este enlace puedes encontrar la ruta detallada que va desde Périgueux a Sarlat.

Día 5 | La ruta de oro del Périgord Negro

El quinto día de viaje vamos a realizar la ruta más deseada de esta parte de Francia conocida como el Périgord Negro y que yo decidí bautizar como la ruta de oro. Lo digo así porque es la más conocida del lugar, pero hay pueblos que nos gustaron más y pueblos que nos gustaron menos. Ahora bien, lo que sí hay allí es uno de los castillos más impresionantes que vamos a ver en todo el viaje.

La jornada empieza dando un paseo por la localidad de Sarlat, que iremos descubriendo poco a poco al alojarnos allí (puedes leer el post completo aquí) para desplazarnos primero hasta Domme, que antaño no era demasiado conocido – no cuando tuve que anular el viaje años atrás – pero que ahora ya se ha llenado de turistas. Después de Domme seguimos una ruta lineal que nos llevó a La Roque-Gageac, ese pueblo que debe ser el más fotografiado del por vivir colgado a él y que es mucho más bonito desde lejos que desde dentro – pero a gustos, colores. Allí comeremos – de pique-nique, claro – para ir después hasta Beynac-et-Casenac, el pueblo que más nos gustará de todos los que visitaremos, sobre todo por su impresionante castillo donde residió Ricardo Corazón de León. Tras este pueblo nos acercaremos hasta Castelnaud, que también nos gusta mucho. La ruta no quedará ahí y pasaremos por el castillo de Milandes, pero solo para verlo desde el exterior – es hora de cierre y, además, muy caro – y finalizaremos la ruta en Allas-les-Mines, un pueblo totalmente desconocido pero que nos parece de lo más auténtico.

Regresaremos de nuevo a Sarlat para dar una vuelta por la localidad y descansar porque al día siguiente nos esperan unos buenos kilómetros.

Puedes encontrar la ruta detallada, con precios y horarios a los distintos monumentos, siguiendo 🖱 este enlace.

Día 6 | Un paseo por el Lot

El sexto día de viaje dejaremos el Périgord propiamente dicho y nos adentraremos en el Lot, departamento vecino. Nuestro propósito principal va a ser visitar Rocamadour, pero además de este imprescindible de Francia – uno de los lugares más visitados del país – vamos a pasar por algunos que nos sorprenderán gratamente.

Partiendo de Sarlat, entonces, lo primero que vamos a visitar va a ser Souillac, con su iglesia abacial, además de toparnos con el mercado semanal. De Souillac a Rocamadour, que también es más chulo visto desde fuera que no por dentro. Aunque cabe decir aquí que el santuario es una pasada y no encontrarnos con casi gente hace la visita mucho mejor. De Rocamadour iremos hasta Carennac, que es otro de los pueblos más bonitos de Francia, y cuando vayamos a regresar a Sarlat nos meteremos por la carretera del puente que he descrito más arriba y nos toparemos con Martel, una de las sorpresas más chulas de este viaje por ser un sitio chulísimo. Es de esos lugares a los que vamos a volver más tranquilamente en un futuro, de eso no hay duda.

Tras la ruta volveremos a Sarlat ya que es 21 de junio y se celebra la Fiesta de la Música. En Francia esto se lo toman muy en serio y todos los pueblos – vemos las preparaciones en Martel – tiene música en directo. En Sarlat se monta un buen festival y dos músicos como nosotros no quieren perdérselo. No nos acostaremos muy tarde porque al día siguiente nos toca partir hacia un nuevo destino, que va a ser el Aveyron, aunque no solamente será eso lo que visitaremos – faltaría más.

Encontrarás la ruta por el Lot más detallada siguiendo 🖱 este enlace.

Día 7 | De Sarlat a Rodez

Salimos de Sarlat el día que JJ cumple 33 para visitar uno de los pueblos más bonitos de la ruta. La verdad es que me da un poco de miedo porque tanto se habla de él que no quiero llevarme una desilusión – ni que tampoco se la lleve JJ. Pues bueno, que al final no, que el pueblo es lo que dicen que es.

El pueblo en cuestión es Saint-Cirq- Lapopie (puedes leer el artículo principal pinchando aquí) y que se encuentra aún en el departamento del Lot. Tras este precioso pueblo pasaremos por Villefranche de Rouerge donde querríamos visitar su iglesia pero es imposible por estar preparándose un concierto de órgano. Aún así la parada vale la pena porque el lugar es resultón. Continuaremos hasta Belcastel, un pueblo que es también de los más bonitos de Francia y de los más visitados. A nosotros nos gustará y nos recordará a un pueblo oscense, Montañana. De Belcastel llegaremos definitivamente a Rodez para alojarnos y dar una primera vuelta por la localidad, pasando por su imponente catedral que es, de verdad, de la más impresionantes de la zona.

Cabe decir aquí que ese día caerá un pueblo de la ruta incicial, Penne, por estar ya cansados de tanta carretera tortuosa. Lo dejaremos para una ocasión futura, pero está relativamente cerca de los que te nombro en el párrafo anterior, por si te apetece visitarlo.

Día 8 | Rodez y alrededores

Como el día anterior ha supuesto una paliza tan enorme de kilómetros, y de carreteras tortuosas, decidimos no desplazarnos mucho, por lo que nos quedaremos en Rodez y por la tarde visitaremos una bastida cercana.

La localidad en cuestión es Sauvaterre-de-Rouerge y es una bastida del s. XIII. Es un sitio bonito, pero tampoco nos parece espectacular. Además de ese pueblo, donde tomaremos un café de supermercado en mitad de la plaza y leeremos un poquito bajo un sol abrasador, pasaremos también – y mediante traición del GPS – por Les Planques, un paraje precioso – de postal – para llegar hasta Onet-le-Château, que como su propio nombre indica tiene castillo y está pegado a la localidad de Rodez.

Daremos otra vuelta por Rodez, sin pena ni gloria, y descansaremos – ya llevamos más de una semana de ruta – y prepararemos las cosas para el día siguiente ya que todavía nos queda uno de los platos fuertes del viaje.

Puedes leer más sobre Sauvaterre y los otros dos lugares haciendo 🖱 click aquí.

Día 9 | A por los grandes del Aveyron

Propósito del día: llegar a Conques. Si hay un lugar que debes visitar en el Aveyron es, sin ninguna duda, Conques. No solo porque sea un pueblo bonito, sino también por su iglesia abacial, así que nos ponemos en marcha bien pronto y ponemos rumbo a nuestro destino del día.

Antes de todo ello nos topamos con un sitio espectacular, Salles-la-Source, un pueblo que tiene una cascada en medio. De verdad que no lo conocíamos para nada y nos flipa. Seguimos hasta Conques saltándonos sitios como Marcillac, y llegamos por fin al destino soñado. Pues Conques es todo lo que dicen que es – como Saint-Cirqu-Lapopie. Logramos aparcar en un sitio sin pagar, aunque eso en temporada alta creo que no es posible. De Conques nos vamos hasta Estaing, un pueblo que nos sorprende muchísimo y en el que comeremos a la sombra de los árboles y al lado del río. Después iremos hasta Espalion, lugar también chulo pero, a mi juicio, no tanto como Estaing. Continuaremos la ruta por pueblos bonitos pasando por Saint-Côme-d’Olt, otro pueblo bonito de Francia, y terminaremos en el cañón de Bozouls (estos dos últimos lugares los encontrarás en el post de Espalion).

Regresaremos a Rodez, cenaremos, prepararemos la comida para el día siguiente y descansaremos porque nos toca ya partir hacia casa, no sin antes regresar a uno de nuestros lugares preferidos del mundo mundial.

Día 10 | Cruzando el Tarn y el Aude

Estamos ya casi de regreso a casa, pero no quiero volver a España sin una traca final, así que nuestra última noche la pasaremos en Carcassonne, que ya visitamos un fin de año unos 5 o 6 años atrás.

Antes de llegar a Carcassonne, y como no puede ser de otro modo en nuestros viajes, decidimos pasar por otros lugares para estirar las piernas y, ya de paso, ver cosas que no habíamos visto antes. Así, nuestra primera parada será Albí, ciudad que ya habíamos visitado cuando Carcassonne y de rebote después de haber pasado la tarde en Cordes-sur-Ciel. Albí la visitamos por la noche, aquella vez, y queríamos verla de día. Conseguimos ver la catedral – impresionante – pero no el museo Toulouse-Lautrec. A ver si a la tercera va la vencida. Además de Albí, y por recomendación de la oficina de turismo de la localidad, paramos en Lautrec, donde aprovechamos para comer. Finalmente llegamos a la impresionante Carcassonne, uno de los sitios más bonitos en los que hemos estado, aunque sea en gran parte artificial. No haremos muchas visitas ese día ya que todo lo habíamos visitado aquel fin de año, pero si aprovecharemos para pasear por sus bellísimas calles eso sí, más llenas de gente que la primera vez.

Día 11 | Los respetos al poeta y regreso a casa

Último día de viaje. Nos quedan todavía unos centenares de kilómetros antes de llegar a casa y si no fuese suficiente, y por no querer ir hasta Narbona, vamos a cruzarnos todos los montes que hay desde Carcassonne hasta Perpignan, experiencia que no voy a describir aquí pero que no recomiendo a nadie – ¡id por Narbona!.

Así, de Carcassonne iremos hasta Perpignan, donde haremos una parada técnica para pillar un kebab y ya de paso visitar su catedral. Como vemos que aquella ciudad ofrece mucho más de lo que esperamos decidimos no extendernos en el paseo y dejarla para una próxima ocasión. Antes de cruzar la frontera iremos hasta Colliure ya que quiero mostrar mis respetos a Machado. Colliure también nos ofrecerá mucho más de lo que esperábamos así que pasaremos más rato del que teníamos pensado pasar.

Y ya sí, después de Colliure, solo nos queda conducir unos buenos kilómetros hasta llegar al pueblo, y no lo haremos hasta bien entrada la madrugada.

Consideraciones finales

¿Cambiaría algo de la ruta? Sí, lo cambiaría. Como he dicho, no me alojaría en Rodez, buscaría un lugar algo más al norte porque allí es donde está – a mi juicio – lo más bonito del Aveyron – y si lo que quieres es, como nosotros, visitar Conques. Por lo demás lo dejaría todo igual, y es que no hay un ruta perfecta porque a gustos, colores.

Intenté montar un itinerario que satisficiera los gustos de JJ y creo que lo conseguí. Aunque acabamos muy cansados la ruta cumplió con creces las expectativas. Como ya te he dicho más arriba, creo que añadir más sitios a la ruta sería apurar muchísimo, y más vale 3 disfrutados que 10 agobiados.

Deseo que nuestra experiencia te sirva como inspiración y te anime a hacer algo parecido, seguro que lo disfrutas muchísimo. Y si no tienes 10 u 11 días para viajar, te recomiendo que escojas uno de los 3 puntos donde nos alojamos y hagas las visitas que hicimos nosotros, dejando los demás para una ocasión futura.

Una filósofa y un politólogo que amana viajar y lo hacen a pesar de los pocos recursos que tienen. Viajar es más que un capricho, viajar es una necesidad y aquellos que somos pobres en un primer mundo de opulencias tenemos derecho también a realizar nuestros sueños viajeros. Porque los pobres también viajamos.
Entradas creadas 157

4 pensamientos en “Ruta por Midi-Pyrénées en 11 días | Itinerario, presupuesto y consejos

  1. Imposible dejar nada al azar con la currada de explicación!!! Muchas gracias, es un destino que no descarto a medio plazo y me ha ayudado mucho a resolver dudas.

  2. Gracias por los consejos y recomendaciones. Lo suyo sería cogerse al menos una semana de viaje por una zona tan bonita. A ver si lo consigo. Te invito de paso a visitar mi blog de viajes, marcosplanet.blog donde encontrarás rutas de todo tipo y un poco de todo.
    Saludos!

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