Europa,  Francia,  Périgord

Sarlat, capital del Périgord Negro

Uno de los pueblos más visitados de todo el Périgord es el de Sarlat, localidad medieval conservada perfectamente, en la que hay el mayor número de monumentos catalogados como históricos de toda Francia y localidad desde la que se puede realizar una de las rutas más codiciadas del país hexagonal. Si quieres saber qué puedes ver y hacer en la Sarlat, capital de Périgord Negro, no dejes de leer este post.


No os descubro nada nuevo si os hablo de Sarlat, seguro que si hay algo conocido en esta parte de Francia es el pueblo que protagoniza este artículo. Sarlat es una de las localidades medievales mejor conservadas de toda Francia, se encuentra en una de las regiones más visitadas de toda Francia y, sí, es un pueblo muy chulo, pero a nosotros no nos impactó tanto. Ni Sarlat ni todo lo que hay alrededor, pero este tema es harina de otro costal.

Por lo que respecta a la localidad de Sarlat, y por dar algunos datos generales, podemos decir que habitan casi 10.000 personas por lo que ya no es un pueblo pequeño, o a mí no me lo parece. Un pueblo pequeño es el mío, que somos 600, 10.000 ya es una cifra importante, tan importante que hasta Instagram te deja poner enlaces (inserte aquí sonido de caja y platillos). Pero aunque en Sarlat vivan casi 10.000 personas eso es complicado de percibir cuando paseas por sus calles. Seguramente estén gran parte de sus habitantes dispersados por los alrededores – es algo que se lleva mucho en Francia – y el centro histórico del pueblo te seguirá recordando a un pequeño pueblo del Périgord a pesar de todo los comercios y locales destinados al turismo.

Y ya que hablamos de turismo, Sarlat es una de las localidades más turísticas de esta región francesa. Por su mayor tamaño respecto a las que la rodean, por estar en el Périgord Negro y por tener alrededor un montón de lugares interesantes que ver, Sarlat se convierte en el espacio más codiciado de la zona. Y es por eso que en Sarlat vas a encontrar una buena cantidad de alojamiento y servicios turísticos, aunque eso no se traduce en una oferta competitiva. Me explico: Francia no es un país barato. No lo es, sobre todo, si viajas a partir de junio y si estás empeñado en ir sí o sí a una zona determinada. Nuestro modo de viajar – y el que nos permite hacerlo – se basa en una premisa fundamental: ir a donde te lo puedas permitir. ¿Quiere decir eso que no puedes viajar a todos los sitios? No, no quiere decir eso. Quiere decir que viajas a esos sitios cuando los precios se adaptan a tu bolsillo, y este viaje que nos ocupa no es el caso, pero sobre este tema ya trataré al final.

En el centro histórico los restaurantes y locales turísticos se cuentan por decenas.

Una ley importante

Si el centro histórico de Sarlat está tan bien conservado se debe a que fue la primera localidad beneficiada por la Ley Malraux, en el año 1964. Esta ley fue impulsada por André Malraux con el fin de proteger el patrimonio histórico y estético de Francia para facilitar la restauración inmobiliaria. Esta ley, por lo tanto, lo que pretendía era salvaguardar los espacios históricos de los cambios sufridos por el urbanismo de los años 60 creando sectores que estaban exentos de toda modificación arquitectónica y urbana. El resultado de esta ley fue una excelente conservación del patrimonio francés, y posiblemente Malraux consiguió que Francia fuese uno de los países más visitados del mundo – esto ya es suposición mía. En España – por comparar – se desarrolló una ley similar a partir del año 1931 aunque la de 1933 fue de las más importantes – y que estuvo vigente hasta el año 1985. Esta ley, que tenía aprobado un presupuesto considerable para invertir en patrimonio histórico y cultural, tuvo que cesar casi la totalidad de sus actuaciones después de Golpe de Estado del 18 de julio de 1936 , Golpe de Estado que dio paso a una terrible Guerra Civil de la que, todavía hoy, seguimos sufriendo sus consecuencias. Cabe decir que la posterior tergiversación de las actuaciones del gobierno republicano por parte del nuevo régimen fascista anularon todos los efectos de la ley de 1933 a ojos de la ciudadanía española (os dejo textos y referencias al final del artículo).

El Hotel de Maleville

Pero vayamos a lo que aquí nos ocupa, que no es hablar de Patrimonio Histórico – exclusivamente –, sino que venimos a hablar de viajes. Y estábamos en Sarlat antes de haber dado un breve paseo por nuestra historia más reciente. Decíamos que en Sarlat el Patrimonio Histórico-Artístico´que se conserva llega a cifras envidiables, la ley desarrollada por Malraux lo hizo posible y nos permite, hoy en día, disfrutar de una ciudad medieval – y también renacentista – casi casi en su totalidad. El número llega hasta los 65 inmuebles y monumentos protegidos que en un espacio de apenas 1 km de largo por 500 metros de ancho se convierte en mucho patrimonio. Es como si casi todo mi pueblo estuviese protegido – y ojalá lo hubiese estado…

Los albores

Sarlat es, por lo tanto, un compendio de monumentos que datan mayoritariamente del s. XIV hasta el XVII, pasando, como ya se ha dicho, de lo medieval a lo renacentista. Y vemos lo renacentista pensando que es medieval por ser todo piedra de un ocre precioso, pero que no nos engañen las apariencias: las Guerras de Religión que tuvieron lugar en la zona supusieron grandes destrucciones de patrimonio. Así, aunque veamos piedra, debemos fijarnos bien, y es que no todo lo pétreo es medieval. Pero sí, los inicios de Sarlat son medievales, datando la abadía alrededor de la que se construyó la ciudad, aunque los primeros años de la abadía no están demasiado claros, algunos textos la citan ya en el s. IX, pero nada es cierto al respecto. Esta abadía, la madre de la ciudad, cambió su estética carolingia por la románica entre los años 1125 y 1160, y de aquella época se guarda bien poco, entre lo que se encuentra la Linterna de los muertos que en realidad no se sabe bien qué es.

Guerra aquí, guerra allá

Ya os lo he dicho: esta zona francesa estuvo metida en muchas guerras durante la Edad Media. Pero vamos, que en la Edad Media todo el mundo tenía trifulcas, todos se peleaban, ahora este territorio es mío, ahora es tuyo. Pero cierto que en Francia, tras la Guerra de los Cien Años, comenzaron las Guerras de Religión y con ellas, pues lo que traen las guerras: más muerte y destrucción. Así, el patrimonio de Sarlat sufrió muchos daños pero tras esta guerra, y con Enrique IV gobernando, Sarlat volvió a su época esplendorosa. Aunque a punto estuvo de volver al hoyo a mediados del XVII. Por suerte las contiendas no fueron a más y Sarlat estuvo otra vez más o menos tranquila.

La eclosión

Pero antes de este último episodio bélico Sarlat fue, durante casi 3 siglos, un lugar floreciente. Casonas, palacetes – como la casa Boëtie – se construyeron en esa época. Pero ya os lo he dicho, la tranquilidad se pierde en un momento y Sarlat…

La casa Boëtie

La vuelta a la oscuridad

De comerciantes a magistrados, la economía sarladaise se vio arrastrada por la desaparición de la diócesis tras la Revolución y la ciudad se fue apagando hasta que Malraux obró el milagro – no he encontrado en ningún lugar a qué se debe que este señor se fijase en Sarlat a la hora de aplicar por primera vez su ley; igual es que no había ninguna razón.

Nuestro paso por Sarlat

Llegamos a Sarlat en nuestro cuarto día de viaje. Venimos de Périgueux, de pasar tres días en el Périgord Verde y con muchas ganas de disfrutar de lo que es el plato fuerte del viaje: dicen que el Périgord Negro es de lo mejor de Francia, y su capital, Sarlat, un imperdible. Es por ello que a la hora de organizar el viaje decido poner Sarlat como centro de operaciones para descubrir el territorio colindante. Así, llegamos a la localidad después de haber viajado toda la jornada desde Périgueux y descubriendo, entre tanto, lugares preciosísimos (puedes leerlo aquí).

El alojamiento en Sarlat lo cojo un poco apartado del centro, porque en el centro no encuentro nada que se adapte a nuestras necesidades – esto es, presupuesto – pero lo suficientemente cerca para que podamos ir andando. Después resultará que no hay camino posible para llegar a Sarlat a pie y tendremos que coger el coche, pero esto también os lo cuento al final, en el apartado alojamiento. Así, una vez instalados, cogemos el coche y nos vamos hasta el pueblo para pasear por primera vez sus calles.

Sarlat, posiblemente, y años atrás, aquellos años en los que hubiésemos tenido que ir por primera vez, nos hubiese impactado más. Lo tengo clarísimo: la experiencia vital cambia tu percepción. Ahora Sarlat se convierte, para nosotros, en una ciudad más de tantas que hemos visitado. No nos sorprende, no tiene ese wow que si tienen otros lugares – el wow máximo vendrá al día siguiente. Yo creo, en parte, que lo que hace que Sarlat no nos sorprenda es que hay mucho bar, mucho bistró, mucho souvenir y poca autenticidad. Bueno, o tal vez es que yo voy con mucha expectativa: es que he escuchado – más bien leído – maravillas de Sarlat. En general he leído maravillas de toda la zona del Valle del Dordoña, de sus pueblos colgados, de sus castillos y sus paisajes, pero saber si eso es verdad, también, vendrá al día siguiente

He de deciros que con tanto patrimonio creía que Sarlat iba a tener mucho más que visitar – no digo ver porque ver se puede ver todo –, pero ese patrimonio o son hoteles, o son viviendas privadas, o son restaurantes. Alguna que otra visita se puede hacer, pero poco más. Por lo tanto, y creyendo que no tendríamos tiempo de disfrutar de todo lo que nos ofrece con media tarde y media mañana está todo Sarlat visto. Y os lo digo como lo siento. Sarlat, por otra parte, se puede disfrutar de otro modo, comiendo, por ejemplo, pero es muy difícil sentarte a tomar algo con un presupuesto tan ajustado como el nuestro; los precios allí están por las nubes y si quieres probar la verdadera gastronomía vas a tener que invertir un buen pellizco. Ni te digo tomar una cerveza o un café, yo no sé qué les pasa a los franceses con el café que lo venden tan caro en los restaurantes. Lo que si puedes hacer en Sarlat es, como en toda Francia, comprar buen pan y hacerte un bocata de chorizo, que es el caso. De foie no, ni hablar, que sabemos que es carísimo.

El pan es tan bueno que te hace saltar.

Como os digo, la visita la partimos en dos: la primera tarde vamos a la catedral y la linterna de los muertos, y también caminamos por las calles principales del centro histórico. El segundo día visitamos el mercado en la antigua iglesia (si, en Sarlat había una iglesia que al rehabilitarla se convirtió en mercado) y nos apartamos un poco de las calles principales para conocer la parte más íntima de la localidad. El tercer día por la tarde-noche aprovechamos que era la Fête de la Musique (el 21 de junio) para comprar unas birras en el súper y tomarlas sentados en la acera mientras escuchábamos buen blues.

¿Qué ver en Sarlat?

Aunque sé que lo que interesa aquí es saber qué se puede ver en Sarlat, así que seguidamente os dejo una relación de los monumentos más importantes y que no debes perderte en esta bonita – a pesar de todo – localidad francesa.

La Catedral

Que se note lo que nos gusta, y una buena catedral gótica – aunque sea pequeñita, es una de esas cosas. La catedral de Sarlat tiene una historia que más o menos o he contado anteriormente: empezó siendo una abadía que se salvó de los ataques vikingos pero de la que no se conocen bien sus inicios. El enclave toma fuerza cuando son trasladadas las reliquias de San Sacerdos, ya sabéis que suponen las reliquias para las catedrales y los lugares en los que se encuentran – nos lo explican muy bien, por ejemplo, en Los Pilares de la Tierra, o es tan fácil como fijar la mirada en Santiago de Compostela. En el s. XIV se crea la diócesis de Sarlat junto a muchas otras después de la victoria de las fuerzas católicas frente a los cátaros. Es en esa época cuando la antigua iglesia abacial románica se convierte en catedral y será reformada hasta tomar la forma que tiene hoy.

En lo que respecta a su arquitectura, tiene todavía restos románicos aunque en mayor parte es gótica de estilo nórdico. El elemento más antiguo de la catedral es el campanario que resta todavía románico aunque en la parte superior hay elementos carolingios para terminar en una estructura en forma de tejado que data del s. XVIII

La Linterna de los Muertos

Más arriba os comentaba que esto no se sabe bien qué es. Lo cierto es que el lugar es bastante inquietante, aunque si conocemos que formaba parte de la abadía románica. Esta linterna, de forma cónica, se encuentra detrás de la catedral y puedes acceder a ella – al menos nosotros sí nos encontramos con la puerta abierta.

Por lo que se sabe, esta estructura fue construida en el s. XII en el antiguo cementerio de la catedral de la localidad. Una leyenda cuenta que San Bernardo llegó a la localidad de Sarlat en el año 1147 y bendiciendo unos panes consiguió curar a los enfermos que los comieron y, para conmemorar el paso del santo, se construyó la que se ocnoce también como Torre San Bernardo. Como leyenda que es no hay evidencias claras que esto fuese así. De lo que sí hay evidencias es de la pérdida de referencias sobre el uso de este espacio, la pista desapareció en el s. XVII y nadie sabe para qué servía, aunque algunos estudiosos explican que el hecho que haya agujeros en lo alto y, por lo tanto, un paso de luz se puede traducir en la función de linterna de los muertos, lo que quiere decir que es un edificio que pretende guiar con su luz las ánimas de los difuntos – y no sería descabellada la idea si teneos en cuenta que se encontraba en el antiguo cementerio. Otros dicen que en el primer piso era donde se velaban a los muertos y en el segundo había una linterna.

Pero todo esto que os cuento, y como os vengo diciendo, son suposiciones. También se dice que esta torre es una reinterpretación de la cúpula del Santo Sepulcro de Jerusalén: una torre circular con una puerta en el primer nivel que da acceso a la Tumba de Cristo y un segundo nivel coronado por un dosel de 12 columnas.

Los estudiosos siguen elucubrando cuál fue la función de ese espació y hoy en día todavía no existe la certeza de su razón de ser, pero lo que sí es cierto es que ese lugar es bastante curioso, no solo por su historia sino también por su arquitectura, así que ya sabes que es algo que no debes perderte.

La iglesia Santa María

Os he dicho también antes que en Sarlat una iglesia se ha convertido en mercado de productores que está abierto todos los días de 08.30h a 13.00h (excepto los jueves de noviembre a abril) y que tiene una torre a la que puedes acceder y ver desde allí toda la ciudad. Nosotros no subimos, pero te dejamos el dato. El mercado, por su parte, es interesante sobre todo por el espacio en el que se encuentra ya que pocas veces podrás ver una iglesia haciendo la función de mercado desde el año 2001 en la que fue reformada y se le dio esta función.

La iglesia con su espectacular puerta.

La arquitectura monumental

Sarlat se desarrolla, su parte antigua, a ambos lados de la Rue de la République, una pequeña avenida que parte la ciudad en dos. La parte más turística de la ciudad se encuentra en la zona de la Rue Victor Hugo y la Rue Fenelon a partir de la cual se desarrolla todo el conjunto monumental de la localidad encontrándose allí la mayor número de edificios interesantes históricamente hablando.

También en la Place de la Liberté que es más una especie de calle ancha que no una plaza propiamente dicha es uno de los puntos más interesantes de la ciudad por ser allí donde se desarrolla la mayor parte de las actividades como el mercado de los sábados (de 08:30h a 13:00h).

Uno de los edificios civiles más significativos de Sarlat es la Maison de la Boëtie, en la Place Peyrou, construido entre los años 1520 y 1525. Si destaca por algo es por su fachada en estilo renacentista italiano y sigue el esquema de las viviendas patricias urbanas. Pero si hay algo que la haga destacar por encima de todas las demás viviendas monumentales es el hecho que allí naciese, en el año 1530, el escritor Etiene de la Boëtie, amigo de Michel de Montaigne, y que escribió el texto Discurso sobre la servidumbre voluntaria (que puedes leer aquí) que fue plasmado por completo en las paredes de la sala en la que fue escrita, una obra de arte contemporánea desarrollada por Arno Fabre en el año 2010.

Otro de los edificios imprescindibles en Sarlat es el Hotel de Maleville, muy cercano a la Casa de la Boëtie. Esta vivieda estaba forma en un principio por tres casas que se convirtieron en una mansión enorme allá por el siglo XVI cuando pasaron a manos de la familia Maleville. Escondida en un recoveco de la Place Lucien de Maleville destaca por los medallones decorativos de su fachada que representan a Henri IV y a una mujer que no se sabe bien quién es – ¿María de Médicis tal vez? -, pero también destaca por una suerte de torreón que hace que se le dé un aire a fortaleza.

El Manoir de Gisson a la izquierda de la imagen

También es interesante visitar el Manoir de Gisson, uno de los edificios más destacados de la Edad Media y que se puede visitar – nosotros no lo hicimos. Esta casa esta restaurada y mantiene el estilo del s. XVII, se encuentra amueblada con muebles de la época. La entrada cuesta 8€ por persona (más información aquí)

Un par de estatuas

En Sarlat hay dos estatuas célebres, siendo la primera de ellas la que representa a tres ocas, y es que en Sarlat la oca es fundamental para su economía ya que es la materia prima para hacer el foie.

La segunda representa a al Badaud, que se traduce como curioso o mirón y que se encuentra frente al mercado cubierto de la Iglesia Santa María. El nombre de la estatua no es en vano ya que desde ella se tiene una perspectiva muy buena de todo el entorno.

La otra parte de Sarlat

Como os he dicho, el casco histórico de Sarlat está atravesado por la Rue de la République, siendo una de sus mitades la más turística – donde encontramos todos los puntos de interés que os acabo de mencionar –, y es por ello, tal vez, que la otra parte de Sarlat sea menos conocida, pero no por ello es menos interesante. Acercarse hasta, por ejemplo, la Rue du Siège nos permitirá disfrutar de callejuelas estrechas, de un paseo más tranquilo, menos truistificado, en el que la pocas personas que te encuentres serán lugareños. Allí las calles sinuosas se repiten como en el resto de la localidad, pero con menos gente.

Datos de interés

Puedes encontrar más información sobre Sarlat en su página web turística: https://www.sarlat-tourisme.com/je-decouvre-sarlat-et-le-perigord/que-faire-a-sarlat-les-incontournables-de-la-capitale-du-perigord-noir/

Como os he dicho antes, alojarte en Sarlat no es demasiado complicado ya que hay bastante oferta, pero no es un destino barato. Como os cuento, nosotros vamos allí para celebrar el 33 cumpleaños de JJ y no es de las épocas más baratas, ya que cumple años en junio. Aún así el alojamiento cuesta +/- 50 € la noche y aunque, como también he dicho ya, no es un lugar céntrico y debes coger el coche para llegar hasta él, sí que debo decir que la zona es bastante tranquila, aunque el alojamiento era bastante particular ya que el baño era de compost (una cosa que no habíamos visto nunca y que no nos pareció del todo cómodo, la verdad). Nuestro alojamiento lo puedes encontrar haciendo click aquí pero te dejo el cuadro de búsqueda para que encuentres lo que mejor se adapte a tus necesidades.

Booking.com

Anexo informativo

Te recomiendo que, si te interesa el tema del Patrimoni Histórico en España y su tratamiento en el siglo pasado busques en Dialnet (https://dialnet.unirioja.es/) el siguiente texto: La regulación y la gestión del Patrimonio Histórico-Artístico durante la Segunda República (1931-1939), escrito por Javier García Fernández. También te recomiendo el texto La protección del patrimonio histórico-artístico durante la Segunda República: Análisis de documentación legal, de Lara Nebreda Martín que podéis buscar en las Revistas Científicas Complutense ( https://revistas.ucm.es/). Y para finalizar os recomiendo que leáis encarecidamente este artículo: http://www.alhambra-patronato.es/ria/bitstream/handle/10514/14039/Balance%20tres%20decadas.pdf?sequence=1

Si os apetece leer sobre la Loi Malraux, tenéis un resumen en la Wikipedia (en francés) https://fr.wikipedia.org/wiki/Loi_Malraux y también es interesante la vida de este político que era, ante todo, un intelectual: https://fr.wikipedia.org/wiki/André_Malraux. Y si os apetece ver la película inspirada en su obra Epoir, aquí la tenéis:

*En este post hay algunos links de afiliados, lo que significa que si decides utilizar alguno de ellos a ti no te costará nada y a cambio nosotros nos llevaremos una pequeña comisión que nos ayudará a seguir trabajando en el blog.
¡Gracias!

Una filósofa y un politólogo que amana viajar y lo hacen a pesar de los pocos recursos que tienen. Viajar es más que un capricho, viajar es una necesidad y aquellos que somos pobres en un primer mundo de opulencias tenemos derecho también a realizar nuestros sueños viajeros. Porque los pobres también viajamos.

Un Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: