Guadalajara, Segovia – y algo de Madrid – en 4 días.

¿4 días entre Guadalajara y Segovia? ¿Y además añadir algo de la Comunidad de Madrid? Sí, aunque no lo creas es un viaje factible en el que la historia y el arte son los motores principales de la ruta. Castillos, monasterios, palacios, pueblos con encanto y buena gastronomía se unen en esta ruta para pasar 4 jornadas de escándalo.


Me gusta mucho escribir este tipo de artículos en el que hablo de cómo montamos los viajes, qué es lo que nos hace decidir una ruta u otra, cuáles son nuestras prioridades y cómo intentamos hacerlas lo más eficientes posibles.

En el caso que nos atañe, la ruta sale de la posibilidad de visitar Atienza, un pueblo la visita al cual nos ronda por la cabeza desde hace mucho tiempo, hasta que un día se nos presenta la oportunidad de poder hacerlo. Todo ello viene por un regalo que nos hace una de nuestras alumnas y que nos permite escoger alojamientos en toda España; uno de ellos está en Atienza.

¿Y por qué decidimos, desde Atienza, desplazarnos hasta Segovia? Hay dos razones siendo la primera de ellas el haber estado ya unos años atrás todo un fin de semana por la zona. La segunda es que nuestro intento de encontrar alojamiento económico en la provincia – concretamente, en los Pueblos Negros – resulta fallido. ¿Qué hacemos entonces? Pues irnos hasta Segovia.

Conoce otras posibilidades de ruta en la provincia de Guadalajara haciendo clik aquí.

No será nuestra primera vez en Segovia, ya habíamos estado allí años atrás, pero nuestro paso fue fugaz y hubo cosas que nos quedaron por ver. Además, el hecho que cerca de Segovia estén La Granja de San Ildefonso o el Monasterio del Escorial provocan que esta capital castellana gane peso, peso que aumenta si a ello le sumamos que visitaremos los Monumentos Nacionales aprovechando los horarios gratuitos.

Por lo tanto, nuestra ruta de 4 días nos va a llevar por la provincia de Guadalajara, también por la de Segovia y descubriremos un cachito de Madrid (sin pisar Madrid más allá de un atasco en su circunvalación). Vayamos, por lo tanto, con el itinerario.

La ruta

Día 1

La primera mitad del día la invertimos en desplazarnos hasta Atienza pero haciendo la parada pertinente y obligatoria en la localidad de Sigüenza, localidad en la que ya habíamos estado años atrás pero que nos apetece ver otra vez. En Sigüenza no haremos nada nuevo, solo pasear, mojarnos – porque llueve mucho – y alucinar de nuevo con esa catedral que en su exterior parece una fortaleza pero en su interior es de una delicadeza insospechada y en la que descansa el Doncel. También nos acercaremos al castillo-Parador de Turismo, emblema de la ciudad y espacio en el que tuvo lugar el debate sobre la Constitución Española (podéis leer más en este enlace externo).

En el Parador de Sigüenza tuvo lugar una reunión fundamental en la constitución de la Carta Magna española

Después del diluvio universal en Sigüenza, de comernos un bocadillo de tortilla caminando por sus calles de indudable carácter medieval nos desplazaremos hasta Atienza, a pocos kilómetros de la localidad que acabamos de mencionar.

Como os digo, a Atienza llegamos después de conducir unos pocos kilómetros por una carretera que parece bonita pero que en ese momento se nos hace difícil por el hecho que está lloviendo muchísimo. La lluvia cesa a pocos kilómetros antes de llegar al pueblo que, después de nuestro paso – y no precisamente por eso – pasará a ser uno de los más bonitos de España. Cabe decir aquí que Sigüenza ya forma parte de esta red e de pueblos desde hace un tiempo.

Al irnos acercando a la la localidad lo primero que nos llama la atención es el castillo roquero que destaca por encima de toda la localidad. Tras el castillo roquero lo que despierta nuestra admiración es un potente cielo azul que contrasta fuertemente con el cielo gris que nos ha acompañado durante gran parte de la mañana. Junto al cielo azul, un verde profundo pinta los campos que rodean la localidad. Ésta será la imagen que quedará grabada en mi mente para siempre cuando piense en el pueblo de Atienza.

Atienza es un pueblo pequeño que puedes visita en un día, no necesitas más tiempo para verlo. Es más, nosotros aprovecharemos la tarde para verlo y no nos faltará tiempo. Cabe decir aquí que no nos faltará tiempo porque la mayoría de monumentos están cerrados ese día – es lo que tiene viajar en fechas intempestivas –, aunque sí podremos ver su iglesia – de entrada gratuita – o el castillo – tampoco tienes que pagar para acceder.

Lo bonito de desplazarte a un pueblo como Atienza es tener la posibilidad de recorrer sus calles de manera tranquila, sin gentíos ni multitudes, aunque esa tranquilidad estuviese rota unas semanas antes debido a Juego de Tronos (te cuento la historia en el artículo dedicado a este pueblo).

Atienza fue uno de los lugares escogidos para dejar uno de los Tronos de Hierro que sirvieron para promocionar la serie GOT.

En Atienza pasaremos la noche y al día siguiente pondremos rumbo hacia Segovia.

Lee todo sobre Atienza haciendo click aquí.

Día 2

El segundo día de viaje amanece de un modo que para nada hubiésemos esperado: nevando. Sí, estamos a mediados de abril y nos nieva, aunque suponemos que eso debe ser normal en esos puntos geográficos; nosotros, al lado del Mediterráneo, la nieve la vemos poco tirando a nada – a no ser que vayamos hasta Morella, entonces ahí, ya, es más fácil encontrarla.

La verdad es que nos emociona que nieve porque, como digo, es muy complicado que podamos disfrutar de este fenómeno meteorológico en la zona donde vivimos, pero el asunto se torna negro – o blanco, si quiero ser precisa – a medida que va pasando la mañana. Apuramos, entonces, el desayuno y ponemos pies en polvorosa para irnos hasta Segovia con el menor peligro posible. Sabremos, unos kilómetros conducidos después, que hemos hecho ya tarde.

Atienza nos despide cubierta de un manto blanco y nosotros empezamos la odisea hasta llegar a la provincia de Segovia. No os mentiré si os digo que en algunos momentos pasamos verdadero miedo; no conocemos la carretera, no sabemos por donde estamos yendo, no sabemos las distancias entre los lugares, y aunque lo supiésemos la nieve no nos deja ver nada. La carretera va por zonas de montaña y el paso entre Castilla-La Mancha y Castilla y León se nos hace desesperante. El tiempo cambia al filo de llegar a Ayllón, pueblo que tenemos pensado visitar ese día, aunque no iba a ser lo único, queríamos disfrutar también de algunos pueblos que iban de paso pero los pueblos, con el tiempo, casi ni los vemos a lado de la carretera.

Así, la primera parada del día será este pueblo de color rojo que es también de lo más bonitos de España y que puedes pasear en una mañana. El pueblo es verdaderamente bonito, sobre todo porque el color de su arquitectura bermellón sorprende. Aunque esta localidad no va de paso en nuestro camino a Segovia, los pocos kilómetros que debes desviarte merecen verdaderamente la pena.

Aquí tienes el artículo principal en el que hablo sobre Ayllón.

Después de Ayllón haremos una segunda parada antes de llegar a Segovia, y esa parada es Riaza. Este pueblo ya es más grande y, aunque tiene una plaza que es interesante – y un entorno magnífico -, nosotros no le encontraremos más, así que nuestro paso es breve y sin mucho más que pueda contar.

Y después de Riaza, y por fin, llegamos a Segovia, ciudad en la que pasaremos dos noches. En Segovia, como os he dicho en la introducción, estuvimos ya tiempo atrás y quedamos enamorados de ella. Recuerdo perfectamente nuestra llegada por la noche a la ciudad, con el acueducto iluminado destacando en el trazado urbano. Para mí fue una sensación indescriptible, la sensación de esas primeras veces que tan a fuego queda grabada en la mente de las personas. Esta vez Segovia nos recibe como un oasis celeste entre tanta lluvia y nieve: un precioso cielo azul – a modo del que encontramos en Atienza – corona esta bonita ciudad – Patrimonio de la Humanidad, por cierto – que tiene una silueta inconfundible: la de la última catedral gótica construida en España.

Tras pasar por el alojamiento – muy céntrico, al lado del acueducto, y muy barato – nos vamos a comer cochinillo – no lo hicimos la otra vez – y tras a comida nos subimos al coche para poner rumbo a uno de los Monumentos Nacionales más espectaculares de España: el Monasterio de San Lorenzo del Escorial.

Puedes visitar los Monumentos Nacionales de forma gratuita todos los miércoles y jueves del año si vas por la tarde.

Decidimos ir esa tarde porque es miércoles y los miércoles por la tarde – también los jueves – los Monumentos Nacionales son de entrada gratuita para los ciudadanos de la Unión Europea. El día está nublado otra vez – ha desaparecido el cielo azul precioso – y debemos conducir poco menos de una hora hasta San Lorenzo del Escorial. Como nos va de paso, y también es gratuito, paramos en otro monumento para pisar una tumba y hacer justicia histórica y seguimos nuestro camino.

San Lorenzo del Escorial nos recibe con una tormenta brutal, así que no podemos dar un paseo por el pueblo – cosa que nos apena mucho – pero sí visitamos el monumento apurando hasta el último minuto de apertura. El Monasterio es un imprescindible en España, y es una excursión perfecta para hacer desde Segovia. Todo el conjunto es impresionante pero lo que más nos gusta de él es la Biblioteca, de las más bonitas que he visto nunca. Cabe decir aquí que unos meses antes hemos estado en Praga y hemos pagado por ver bibliotecas que se quedan cortas al lado de ésta. Sólo por visitar la Biblioteca – sí, en mayúsculas – de San Lorenzo del Escorial vale la pena el viaje.

Día 3

El tercer día – como no puede ser de otro modo – nos espera con lluvias. Por la mañana vamos a visitar algunos de los monumentos románicos de la ciudad de Segovia, siendo algunos de ellos verdaderos tesoros – me refiero a la Iglesia de los Santos Justo y Pastor. Nosotros visitamos todas las iglesias adquiriendo la entrada combinada que nos permitirá visitar esta iglesia y tres más por 5€ – la entrada individual son 4€ -, además del Palacio Episcopal.

Para visitar todas las iglesias necesitas una mañana y, si quieres, puedes pagar un poco más y visitar también la Catedral. Nosotros no visitaremos la Catedral esta vez porque ya la visitamos la vez anterior, y por falta de tiempo, ya que la tarde la vamos a pasar – otra vez – fuera de Segovia.

En algunas iglesias estamos más tiempo que en otras, y al llegar a la Plaza de la Catedral nos encontramos con el mercado semanal – es jueves – en el que acabaremos comprando productos regionales y un pimentón buenísimo que todavía hoy mi madre raciona para cocinar. Como estamos bastante tiempo haciendo cola en los puestos del mercado no podemos visitar el Palacio Episcopal así que lo mejor que se puede hacer en Segovia a las dos de la tarde es ir a tomar unas cañas y unas tapas.

No sé si sabes que en Segovia, con la bebida, te dan la tapa – bueno, ahora con esto de la Covid no sé como quedará el asunto – y en el artículo principal sobre la ciudad puedes leer cuáles fueron los bares a los que fuimos nosotros.

Lee el artículo principal sobre Segovia haciendo click aquí.

Después de las tapas, un pequeño descanso y ponemos rumbo hasta La Granja de San Ildefonso ya que aprovechando la gratuidad de la visita al ser jueves visitaremos el Palacio y también los Jardines. En un principio lo que queríamos hacer era comer unos bocatas en los jardines y pasar el día en La Granja pero como la lluvia está siendo tónico general en este viaje tenemos que cambiar los planes, cambio que no es para nada negativo ya que, y como os he contado algo más arriba, nos ha permitido visitar los monumentos románicos de Segovia.

A La Granja llegamos antes de las 5, que es cuando puedes visitar de forma gratuita el Palacio, así que damos una vuelta por el pueblo. La localidad me sorprende mucho, no me la esperaba para nada así. Por nos instantes creo no estar en España y encontrarme en algún lugar como Alemania. Supongo que la conjunción casas de colores, cielo plomizo y montañas nevadas hace que eso sea así. Sea por esto o por cualquier otra cosa, cuando visites el Palacio de La Granja dedicad algún tiempo a dar un paseo por el pueblo porque vale mucho la pena.

Antes de entrar al Palacio damos una vuelta por los Jardines, famosísimos ellos sobre todo por sus fuentes – que no podemos ver porque esos días no están en marcha. Los Jardines son chulos aunque a mediados de abril están a medio gas. Decir que para visitar todos los jardines necesitas bastante tiempo, y debes saber que además de estos y el Palacio allí se encuentra también la Real Fábrica de Cristal, que no visitaremos.

Finalmente accedemos al Palacio que, como os he dicho, en este horario es de entrada gratuita. Decidimos apuntarnos a la visita guiada – de plazas limitadas – que cuesta 4€ y que dará sentido a todo lo que veamos. En El Escorial no pudimos apuntarnos a la visita y tuvimos que hacerla por libre, tampoco nos dijeron que había audioguías por 3€ y que nos hubiesen servido de mucho, pero ahora que ya lo sabemos te lo decimos a ti: si vas a uno de estos sitios y no puedes apuntarte a la visita guiada hazte con una audioguía, la visita será mucho más instructiva.

Al terminar la visita llegamos a Segovia a punto para disfrutar de un atardecer maravilloso en el Alcázar, sitio que debe visitarse sí o sí, que ya visitamos en el pasado, y que no visitaremos ahora porque además de ser ya tarde está cerrado parcialmente por obras. Después del Alcázar decidimos aventurarnos por la parte menos visitada de la ciudad y de verdad que disfrutamos mucho de esas calles menos transitadas por los turistas y que esconden tesoros maravillosos.

La noche cae sobre nosotros mientras caminamos por Segovia, así que decidimos irnos de nuevo a tomar unas cañas y unas tapas. Es nuestra última noche en la ciudad y queremos despedirnos de ella como se merece.

Día 4

El cuarto día va a ser de retorno a casa aunque tenemos una parada programada fuera ya de Segovia, y que nos viene de camino. Antes de eso, y después de dejar el hotel – y tomar un buen desayuno en uno de los bares de la ciudad – quiero acercarme hasta una de las iglesias más curiosas de toda Segovia, que es la Iglesia de la Vera Cruz, que dicen que es templaria pero resulta que no aunque la gente, a día de hoy, todavía se peleen – intelectualmente hablando – por ello.

Para ir hasta esta iglesia tenemos que apartarnos un poco de la ciudad ya que se encuentra un poco apartada de la misma. Es la iglesia que se ve a mano derecha cuando te pones frente al Alcázar y admiras el paisaje. Ese día no tengo la esperanza de poder visitar la iglesia, y es que no encuentro información de ningún tipo de cómo poderla visitar ni tampoco los horarios, pero para mi sorpresa encuentro la puerta abierta y podemos acceder (la entrada son 2€).

Después de esto ponemos rumbo hacia casa con la pretensión de parar en Manzanares el Real y poder visitar su castillo que es uno de los más bonitos de toda la Comunidad de Madrid. Al lugar llegaremos a la hora de comer – pan con chorizo, nada más – y lo visitaremos en una hora más o menos. El castillo es muy bonito por fuera e interesante por dentro, aunque esté muy reformado.

Todo lo que quieras saber sobre este castillo lo tienes en el post dedicado a él.

Y aquí termina nuestro viaje de 4 días, es momento ahora de irnos hacia casa no sin antes tragarnos un atasco en la circunvalación madrileña. Cada vez me apetece menos eso de meterme en grandes ciudades y sufrir el tráfico diario…

Presupuesto

Alojamiento

La primera noche de hotel es un regalo de una de nuestras alumnas, por lo que no pagaremos nada, pero el hotel en el que nos alojamos suele costar unos 70€ dos personas con desayuno (súmalo a tu presupuesto final, yo dejaré el nuestro como fue).

Alojamiento en Segovia: 75€ 2 personas/2 noches

Comidas

Para ahorrar, y como siempre, las primeras comidas nos las trajimos de casa. Sí que invertimos en comer el cochinillo en Segovia (20€ por cabeza), las tapas (1,5€ por tapa con bebida) y poco más. Podemos sumarle a ello pan y ensaladas y el presupuesto en comidas ya estaría completo.

Total: unos 70€ 2 personas

Entradas

Como ya os he dicho, los Monumentos Nacionales los visitamos en horario gratuito, pero si gastamos dinero en visitar otros monumentos que ahora mismo voy a desglosar.

Conjunto iglesias en Segovia: 5€ por persona
Visita guiada La Granja: 4€ por persona
Castillo de Manzanares el Real: 5€ por persona
Total: 28€ dos personas

Transporte

Como siempre hacemos en este tipo de viajes, el transporte fue el vehículo propio y nos gastaríamos unos 100€ en gasoil.

PRESUPUESTO TOTAL

273€ 2 personas 4 días de viaje.

*ten en cuenta que una noche de hotel no la pagamos, pero tienes el enlace al alojamiento en el apartado correspondiente.

La ruta en mapa

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¡Gracias!

Una filósofa y un politólogo que amana viajar y lo hacen a pesar de los pocos recursos que tienen. Viajar es más que un capricho, viajar es una necesidad y aquellos que somos pobres en un primer mundo de opulencias tenemos derecho también a realizar nuestros sueños viajeros. Porque los pobres también viajamos.
Entradas creadas 116

2 pensamientos en “Guadalajara, Segovia – y algo de Madrid – en 4 días.

  1. Una guía por días muy práctica. Tuve la oportunidad de visitar este lugar pero sin duda me anoto lo mencionado para visitarlo durante unos días y poder disfrutar del viaje.

    Muchas gracias!

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