Terra de Soneira | Un secreto a voces en A Coruña

De A Coruña puede que te suene la Torre de Hércules, también Santiago de Compostela – cómo no – o la Costa da Morte. Más allá de los lugares ahora mencionados en A Coruña puedes visitar una comarca llena de rincones con encanto que te harán viajar en el tiempo, desde la prehistoria hasta nuestros días. Nos vamos a Terra de Soneira, un secreto a voces en A Coruña.


Os seré sincera: nunca había leído nada sobre Terra de Soneira. No sabía de su existencia hasta, realmente, haber llegado allí. Sí, tenía pensado ver algunas cosas en esa comarca, pero no conocía nada más de ella o, mejor dicho, no había investigado lo suficiente.

Cuando preparé el viaje a Galicia quise hacer, como siempre, un mix de todas las cosas que nos gustan: algún monasterio, catedrales, pueblos bonitos y – si podía ser – algún castillo. Uno de los castillos que apunté al vuelo, sin mucho interés, fue el de Vimianzo. No presté más atención. No lo hice hasta llegar allí.

Nos metimos en Terra de Soneira cansados de las Rías Baixas. Sí, os voy a decir que nos cansamos de las Rías Baixas, de todo lo que vimos en Galicia posiblemente sea lo que menos nos gustó. Nos cansamos de construcciones apiladas al lado del mar, de gentío. Nosotros queríamos otra cosa y decidimos meternos, de nuevo, tierra adentro.

Tras pasar una noche en Finisterre – teníamos que ir sí o sí, fue un sueño cumplido – y disfrutar de uno de los atardeceres más bonitos que pueden darse en España, nos movemos hacia el interior llegando, antes que nada, al castillo de Vimianzo.

Qué ver en Terra de Soneira

Castillo de Vimianzo

El Castillo de Vimianzo es una fortaleza que se encuentra en la localidad del mismo nombre, Su estado de conservación es bastante bueno manteniéndose en pie torres y murallas. Las dependencias interiores están algo modificadas y hoy en día sirven como museo y también una muestra de artesanía en vivo.

La construcción del castillo se inicia, más o menos, en el siglo XII, pero la imagen que presenta hoy en día no es la de sus inicios. Este castillo – como la mayoría – es escenario de varios conflictos entre los que destaca la Guerra Irmandiña cuando el castillo fue destruido a manos de los vasallos que estaban hartos de los abusos de sus señores. La revuelta tuvo lugar a medidos del siglo XVI y sus consecuencias fueron la destrucción de muchas fortalezas, símbolo del poder – y del abuso – de los señores.

Los imardiños acabaron destruyendo unos 130 castillos, aunque algunos fueron reconstruidos. Este es el caso del de Vimianzo que fue puesto de nuevo en pie por las manos de aquellos quienes lo destruyeron y por orden del obispo Alonso de Fonseca e Acevedo, que había estado preso en el castillo.

En algunas localidades gallegas, como la propia Vimianzo, se conmemora la Guerra Imardiña con diversos asaltos a castillos. El primer fin de semana de julio la cita tiene lugar en Vimianzo y en Moeche el 18 de agosto.

En las paredes del castillo ya no resuenan los filos de las espadas al chocar entre ellas, hoy en día se escucha el repiqueteo que producen las bobinas que pasan por las manos expertas de las artesanas que realizan encaixes un día sí y otro también. No solo encaje de bolillos, también telares de lino o la realización de cestos se reparten entre las diversas salas del castillo que sirve como escaparate de estas producciones artesanales que tanto trabajo – y destreza – requieren.

Además, en el mismo castillo encuentras otras exposiciones sobre la historia de la fortaleza y también de la comarca muy interesantes. Todo esto, cabe decirlo, gratis.

Castro das Barreiras

Sin salir de Vimianzo viajamos de la Edad Media hasta la Edad de Hierro. Sí, si vas a Galicia – y te apetece – puedes empacharte de castros, dólmenes y demás vestigios anteriores a la romanización. Algunos de ellos son en extremo conocidos – como el de Santa Tegra en A Guarda – y otros no lo son tanto. El caso que nos ocupa no goza de mucha fama pero bien merece una parada y un breve paseo por lo poco que hay excavado.

Este castro es diferente a los otros ya que no se encuentra en lo alto de una montaña o en un lugar de difícil acceso sino en el valle de Vimianzo para, así, aprovechar las tierras de cultivo.

En este castro «no verás mucho» porque empezó a trabajarse en él en el año 2010, pero han salido ya a la luz algunas construcciones y se percibe perfectamente el foso y la muralla. Esta visita es también gratuita.

Batáns e Muiños do Mosquetín

Aprovechando el curso del río Grande – en este caso – se construyeron en el siglo XVIII – se estima más o menos – los batáns, unos sistemas que se servían de la fuerza del agua para batir las mantas de lana. Los batáns de Mosquetín son de los pocos que quedan en Galicia.

Su funcionamiento todavía puede observarse hoy en día y los tres batáns conforman un conjunto de 7 molinos en un espacio de tremenda belleza y que se puede visitar todos los días del año. También gratis.

Torres do Allo

Vayamos ahora al que se considera el primer pazo de Galicia. Si esto es así se debe a una de las torres que data de época medieval y a partir de la cual se construyó el pazo.

Tras las revueltas imardiñas – que ya hemos mencionado antes – las gentes poderosas dejaron de vivir en fortalezas y empezaron a habitar pazos. Fue así como el señor de Allo trasladó su vivienda a la torre que hoy forma parte del pazo, allá por el siglo XV. Es por ello que este es considerado como el pazo más antiguo de Galicia.

En la actualidad del pazo queda bien poco, al menos de su interior. Tras su abandono llegó a encontrarse en un estado ruinoso bastante importante. En el año 1998 la diputación de A Coruña se hizo con el pazo mediante compra y lo rehabilitó. Hoy en día es un centro de interpretación.

Puede que del pazo quedase poco, solo «la carcasa», pero lo que sí se mantiene son los diversos hórreos, un palomar con espacio para más de 500 aves, una fuente barroca o la iglesia de San Pedro do Allo. Visitarlo es también gratis.

Bonus Track

Ya que estamos, y la distancia es corta, merece la pena irse hasta la comarca de Bergantiños, un poco más al este, y seguir con el viaje en el tiempo. Todavía nos quedan algunos ejemplos importantísimos que nos pueden ayudar a comprender cómo vivían nuestros antepasados – o tal vez plantearnos más preguntas, quién sabe.

Dolmen de Dombate

Demos otra vez un salto atrás en el tiempo y acerquémonos a la que es considerada como la catedral del megalitismo en Galicia. Par ello tenemos que llegar a Dombate y acercarnos al centro de interpretación.

Un gran recinto protege este dolmen de tamaño considerable y que se encuentra en un estado de conservación muy bueno. Seguramente os llame la atención que el dolmen esté protegido por una estructura enorme, y totalmente cerrado. No es capricho sino protección; el dolmen se encuentra totalmente pintado en su interior y al haber sido desenterrado podría sufrir daños. Así, tiene que estar en un sitio donde humedad y temperatura sean idóneas, y también que sirva de protección de posibles ataques vandálicos.

El dolmen es impresionante. Y no pasa nada, en el centro de interpretación hay una reproducción a tamaño real del mismo para que puedas hacerte una idea de lo que que realmente es.

La visita a este lugar es muy interesante, porque cada media hora hay una chica que te explica qué estás viendo. La visita, cómo no, es gratis.

Castro de Borneiro

Adelantamos un poco en el tiempo y nos vamos hacia otro castro, esta vez el de Borneiro, conocido también como A Cibdà. El castro de Borneiro data de finales de la Edad de Hierro y se encuentra en Borneiro, en la parroquia de Cabana de Bergantiños.

Éste fue el primer castro galle en ser científicamente fechado con la prueba de Carbono 14. Estuvo habitado entre los siglos cuarto y primero antes de Cristo y no muestra signos de romanización.

El conjunto está rodeado por un foso y dos muros, situado en una ladera, junto al curso de agua. Curioso es que fuera de las murallas existe una casa ovalada, un horno – que estuvo cubierto – y dos fuentes con desagüe. También es curioso que las viviendas de este castro son de mayor tamaño que las de otros lugares semejantes.

Visitar este castro y su entorno, que es total y absolutamente maravilloso, te sale también por 0 euros, ya que es gratis.

El camino hacia el castro.

⚠ Debes tener en cuenta que para llegar a él tendrás que dejar el coche en la zona de aparcamiento y caminar un poco entre la frondosa vegetación hasta llegar al yacimiento.

Más información

Éstas son solo algunas de las cosas que puedes ver en Tierra de Soneira – y alrededores. Si te interesa el tema dólmenes debes saber que existe una ruta para realizar en coche [puedes encontrar más información 🔗 aquí].

En la página de turismo de Vimianzo puedes encontrar también más información sobre las cosas que hacer allí y ampliar la que aquí te doy [🔗 enlace a la web].

La ruta que aquí te muestro está pensada para realizarla en un día, y puedes añadir otros lugares interesantes y que puedes encontrar 🔗 aquí.

Mapa

Espero que este artículo te anime a visitar una zona de Galicia algo menos conocida pero no por ello carente de interés. Disfruta del camino, amante de los viajes.

Una filósofa y un politólogo que amana viajar y lo hacen a pesar de los pocos recursos que tienen. Viajar es más que un capricho, viajar es una necesidad y aquellos que somos pobres en un primer mundo de opulencias tenemos derecho también a realizar nuestros sueños viajeros. Porque los pobres también viajamos.
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