Europa,  Portugal

Monsaraz | ¿Uno de los pueblos más bonitos de Portugal?

Si hay un pueblo en Portugal que debes visitar éste es, sin duda, Monsaraz. Encaramado en lo alto de una montaña y muy cerca de la frontera española es uno de los pueblos con más encanto de esta parte de la Península Ibérica. Si no conoces Monsaraz, por favor, sigue leyendo.

Cuando visitamos el Alentejo de forma apresurada, intempestiva como casi siempre, no conocíamos demasiados lugares que nos pudiesen gustar. De hecho, jamás nos habíamos planteado viajar hasta esta zona de Portugal, pero una buena oferta de hotel en Évora hizo que nos desplazáramos hasta allí. Así, cuando comencé a buscar información sobre qué cosas podíamos ver – apenas un par de días antes de partir – me topé con el nombre de este pequeño pueblo. Lo que vino después fue amor a primera – y lejana – vista.

Este pequeño pueblo portugués de casas blancas y tejados color caldera sorprende mucho antes de llegar hasta él. Cuando, desde lo profundo del Alentejo, te acercas hasta esta localidad ya algunos kilómetros antes ves despuntar la fortaleza parda que domina toda la localidad. Sin duda uno de los mayores atractivos de Monsaraz es que se encuentra completamente amurallado, y el estar ubicado en una zona tan alta con respecto a todo su entorno el atractivo se amplia mucho.

Como os digo, Monsaraz es un pueblo pequeño en el que no viven ni 800 personas. Más o menos es un pueblo como el mío, en el que me he criado y crecido. A mi juicio, este pueblo, que podría ser extremadamente turístico porque tiene atractivos hasta aburrir, guarda todavía ese carácter de lo llano, de lo amable, de lo cercano. Pero creo que ese es el carácter de Portugal, o esa impresión me he llevado del país las pocas veces que he estado.

Me parece muy curioso el que un país como Portugal, siendo tan rico históricamente, teniendo tantos atractivos culturales, naturales, gastronómicos… sea un país tan poco tenido en cuenta por los turistas. También me extraña que los que somos de esta parte de la Penínsual tendamos tan poco a visitar Portugal, o solo visitemos de él las cosas de más renombre – por cierto, sitios en los que todavía no he estado, pero tampoco me urge hacerlo.

El visitar el Alentejo es una experiencia que todo viajero debería vivir una vez en la vida. El protagonista de este artículo es solo uno de los muchos pueblos con encanto que tiene esta zona de Portugal, no os miento si os digo que al final te abruma el encontrarte tanto castillo y tanta fortaleza a cada pocos kilómetros que avanzas con el vehículo. Porque sí, porque el Alentejo es un territorio perfecto para hacer eso que se llama roadtrip.

Pero vayamos a lo que nos ocupa aquí, y que es el bonito pueblo de Monsaraz. Por su posición privilegiada, esta zona ha estado habitada desde muy antiguo, el cromlech de Xerez es un buen testigo de ello. Debo decir que nosotros no visitamos éste – ya por falta de tiempo – sino el que hay cercano a Évora, el de los Almendros – del que os hablaré en otro lugar. Pero no solo en la prehistoria ha estado habitado este lugar sino que durante muchos años ha sido lugar de contiendas: el ser zona fronteriza entre España y Portugal, así como estar cerca del sur – con la conquista musulmana como protagonista – ha hecho que Monsaraz se haya forjado como fortaleza y así lo podamos ver hoy en día. Y es que sí, Monsaraz guarda todo su trazado medieval a la perfección, con sus murallas y torres y castillo casi completo.

En Monsaraz no solo destaca la fortaleza, completa toda ella con sus cuatro puertas, sino que lo que más llama la atención es el conjunto de casas de una planta de paredes encaladas y tejados de color rojo. Eso, junto al cielo azul Alentejano te hace sentir en un lugar de cuento. Y no, no se necesitan torres picudas, ni filigranas en las paredes, tampoco fachadas con entramados o grabados. Éste, el de Monsaraz, es también un pueblo típicamente medieval.

El hecho de que casi no haya coches en el casco urbano, junto a las calles empedradas – elemento común en todos los sitios del Alentejo – le da un encanto especial a este pueblo, y esto sumado a las plantas verdes que hay frente a las casas, el aire puro que se respira, la tranquilidad de lo aislado – aunque sí, lo sé, este pueblo se un lugar turístico – hace que quieras quedarte allí para siempre.

Lo que os digo de Monsaraz, esto de que es uno de los pueblos más chulos de Portugal, no es solo cuestión mía; los propios portugueses piensan lo mismo que hoy. Hay que saber que en el año 2017 entró a formar parte de las 7 Maravillas de Portugal en la categoría de aldeias como aldeia monumento. Y no es para menos porque el pueblo es un monumento en sí mismo.

Encuentra aquí el resto de maravillas portuguesas [enlace externo].

En Monsaraz tienes monumentos para visitar entre los que nosotros destacamos – y no podía ser de otro modo – su castillo que tiene en la plaza de armas una plaza de toros. Que no os extrañe esto, no es el primer lugar que encontramos así. De hecho, en la Sierra de Francia salmantina también vimos algún pueblo con el coso taurino metido en la plaza de armas del castillo.

Este castillo no es tontería, construido en el s. XIV ha sido nombrado como Monumento Histórico de Portugal y no solo por eso debes visitarlo sino también por las fantásticas vistas que se tiene del Embalse de Alqueva, un mar de aguas estancas y que es el lago artificial más grande de Europa y una de las mayores construcciones portuguesas de este siglo. Sin duda es algo que debes tener en cuenta cuando viajes por el Alentejo porque el lugar es conmovedor, pero conmovedor de veras.

Además del castillo – que si nos lees a menudo ya sabes que es de lo que más nos gusta – tienes la  Igreja Matriz de Nossa Senhora da Lagoa en la Plaza D. Nuno Álvares Pereira, una impresionante construcción de paredes también blancas que destaca por encima de todas las casas del pueblo.

En esa misma plaza se encuentran algunas de las construcciones más importantes del pueblo como bien puede ser la Casa Monsaraz, que data de finales del s. XVII, así como el Hospital do Espírito y la Casa da Misericórida, que engloba el espacio de la Igreja da Misericórida, construcción religiosa que data del s. XVI y que alberga la imagen del SEnhór Jesús dos Passos, el patrón de la localidad.

Además de estos atractivos en Monsaraz encuentras también la Casa de la Inquisición, la Capilla de San José o los Antigos Paços da Audiência, que durante siglos funcionaron como sede administrativa y tribunal en Monsaraz.

Pero como te he dicho, lo mejor que vas a poder hacer en este pequeño puebloo es caminar, casi deambular, por sus calles empedradas disfrutando de la belleza de lo sencillo y convenciéndote de que Portugal es un país lleno de tesoros que todavía está por descubrir. Al menos, debo decirlo, lo está para mí.

De Portugal nos queda, todavía, mucho por descubrir. Un país, un destino turístico, de riquezas incontables que está ahí esperándonos, lo sé, a que vayamos poco a poco sabiendo algo más de él. De momento nos quedamos con la experiencia – y la alegría – de haber pasado por uno de los pueblos más bonitos del país luso.

Una filósofa y un politólogo que amana viajar y lo hacen a pesar de los pocos recursos que tienen. Viajar es más que un capricho, viajar es una necesidad y aquellos que somos pobres en un primer mundo de opulencias tenemos derecho también a realizar nuestros sueños viajeros. Porque los pobres también viajamos.

2 Comentarios

  • Maruxaina Bóveda

    Pues me ha encantado conocer Monsaraz. Es una de las zonas que menos conozco de Portugal y tenemos pendiente visitar Évora, entre otras cosas, por su capilla de huesos, así que ya está añadido Monsaraz a la ruta 🙂
    Sobre tu reflexión sobre lo cerca que tenemos Portugal y lo poco que se conocía o visitaba…Lo digo en pasado porque desde hace unos años ha sufrido un “boom” para mi gusto excesivo. Sobre todo Lisboa y Porto. Siempre se ha visto por encima del hombro al país vecino, a pesar de que a lo largo de la historia ha dado al resto de Europa algunas lecciones…A nivel personal, cuando de pequeña comentaba que mis fines de semana y vacaciones las pasaba en Portugal, la gente se reía y lo veía como el sitio donde ir a comprar toallas y comer bacalao. Yo tampoco entendía que no viesen sus atractivos…
    Ahora me da “miedito” que se convierta en un parque de atracciones…Aunque siempre habrá lugares como éste en el que poder seguir disfrutando del país.
    Un abrazo guapa.

    • Los Pobres También Viajamos

      Muchas gracias por leerme, Maruxaina.

      Sí, Portugal era el lugar de las toallas, y la gente a Portugal iba a por eso, también a Lisboa y a Fátima. Ahora es cierto que los viajeros se acercan mucho más a nuestro país vecino, que para mí son los vecinos lejanos porque estoy justamente en la otra parte de península, por eso tal vez he ido tan poco (y mucho más a Francia).
      Respecto a Évora, es una ciudad preciosa. La Capilla de Los Huesos a mí no me pareció tan gran cosa (para gustos, colores) pero, en cambio, quedé prendada de su catedral. Cuando la visitas puedes subir hasta su azotea, me pareció maravillosa.

      Y sí, tienes toda la razón, siempre mirando a Portugal por encima del hombro y nos han dado – y nos siguen dando – lecciones increíbles.

      Tengo claro que, cuando pueda, volveré a Portugal. Será mi modo de decirles «gracias».

      Un beso enorme,

      Marina.

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