8 días en Bélgica | Itinerario y consejos

Cuando te planteas un viaje a Bélgica los nervios empiezan a recorrer tu cuerpo: ¿qué voy a visitar?¿En qué ciudad hago noche?¿Me desplazo todos los días y duermo cada día en un lugar? En este artículo voy a intentar despejar tus dudas, al menos, voy a intentar con nuestro itinerario inspirarte para que montes el tuyo. Veamos qué itinerario puedes seguir para pasar 8 días en Bélgica.


Bélgica es el quinto país más pequeño de Europa, hecho que permite que puedas visitarlo ampliamente si dispones de algo de tiempo. Lo que más suele visitarse de Bélgica, por tener los mayores atractivos, es la parte de Flandes – ya sabes que Bélgica se divide en dos grupos culturales bien diferenciados – pero en esta ruta vas a ir también hasta Valonia, aunque sea solo un poquito.

Bélgica se divide en flamencos, al norte, y los valones, al sur. Los primeros, que se encuentran en Flandes, hablan neendarlés y los segundos, en Valonia, hablan francés. Bruselas, en el centro, es un territorio bilingüe – o trilingüe. En una pequeña parte de Bélgica se habla, también, alemán, en Valonia oriental.

Como he dicho, los atractivos principales de Bélgica, al menos aquellos que más conocemos, se encuentran en Flandes. Y sí, Flandes es otro mundo, sus ciudades son de una belleza indescriptible. Cuando pensamos en visitar Flandes pensamos en un par de lugares: Brujas y Gante. Sí, estas dos ciudades son de las más bonitas que vas a encontrar en Flandes – de hecho, para mí, Gante es la más bonita de toda Bélgica – pero si te planteas un viaje como éste… apunta.

Primero: ¿cómo llegamos a Bélgica?

La forma más cómoda de llegar a Bélgica es en avión. Los vuelos que salen hasta este país son casi diarios en los principales aeropuertos españoles y son varios los aeropuertos que hay en Bélgica siendo los principales los que rodean a la capital del país aunque encuentras también aeropuertos en Amberes y en Brujas en Flandes, y en Lieja en Valonia.

A diferencia de lo que pasaría en un país de mayores dimensiones, en realidad no importa demasiado a qué aeropuerto vueles para realizar este viaje ya que las distancias entre unos puntos y otros son de apenas una hora en tren. Lo que yo te recomiendo – y es lo que nosotros hicimos – es que tu vuelo te lleve hasta Bruselas, principalmente hasta el aeropuerto de Zaventem, que es el aeropuerto internacional y más cercano a la capital. El otro aeropuerto – y desde el que volaremos para regresar a España – es el conocidísimo Charleroi por volar hasta allí las compañías de bajo coste. Como su propio nombre indica, este aeropuerto se encuentra en la localidad de Charleroi y está a 50′ en autobús de la capital belga.

Y ya que estamos en el apartado aeropuertos: ¿cómo voy del aeropuerto a la ciudad? Te voy a hablar de nuestra experiencia en el apartado siguiente.

Segundo: ¿cómo nos movemos por Bélgica?

Esto lo tienes explicado ampliamente en otro artículo pero te lo menciono aquí brevemente: por Bélgica nos movemos en tren. En tren y también en autobús. Este segundo será el medio de transporte que utilicemos para ir de los aeropuertos hasta las ciudades, como acabo de decirte más arriba, tema que voy a desarrollar seguidamente.

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Decimos que el avión es el modo más rápido de viajar porque nos permite salvar distancias enormes en tiempo casi ridículo; nosotros salimos de València a las 7 y pico de la mañana – con un poco de retraso porque Gloria estaba haciendo de las suyas – y llegamos a Bruselas sobre las 11. Bueno, no, os miento: salimos del aeropuerto de València, a 30′ en metro del centro de la ciudad, para después llegar al aeropuerto de Bruselas, a otros 30′ en bus o tren de la ciudad.

Con el tema trenes no hay problema, no tienes que comprar el billete con antelación. Como te explico en el artículo principal de cómo viajar por Bélgica en tren la frecuencia es enorme y en menos de 10′ tendrás un tren que te llevará hasta la ciudad. Solo tienes que comprar el billete en las máquinas de la estación – que se encuentra en el mismo recinto del aeropuerto – y escoger la estación de llegada que más te convenga.

La otra opción- y es la que nosotros escogimos – es viajar en autobús. Son distintas las compañías que te llevan a la capital y también a otras ciudades de Bélgica. En nuestro caso no íbamos a Bruselas directamente – os lo explicaré después – sino que nos dirigíamos a Brujas y la opción más cómoda en este caso era coger un autobús con la compañía Flixbus que pasaba por Bruselas y después nos llevaba hasta Brujas. El viaje duró hora y pico teniendo en cuenta que nos detuvimos en Bruselas porque el bus tenía parada allí también. Para el regreso, y teniendo en cuenta que volábamos desde Charleroi, llegamos a este aeropuerto con la compañía Flibco, la única que llega hasta este aeropuerto y que no tiene demasiada buena prensa pero que a nosotros no nos dio ningún problema. Eso sí, nuestro vuelo salía a las 12 de la mañana y nosotros a las 9 y poco ya estábamos en la parada de bus porque habíamos leído que igual te quedabas sin sitio en el bus porque tu billete es válido para toda la jornada y no tienes el asiento reservado. Para no alargar el tema si tienes alguna duda con el tema de Flibco déjamelo en comentarios y te lo responderé sin problema.

Y así es cómo nos movimos por Bélgica. Bueno, así, un par de viajes en metro y muchos kilómetros a pie; 140 en total.

Tercero: ¿en qué ciudad es mejor que me aloje?

Si vas a hacer un viaje como éste lo mejor es que busques alojamiento lo más céntrico posible. Nosotros nos alojaremos en tres ciudades distintas: Brujas, Gante y Bruselas. El hecho que salga un autobús del aeropuerto directo hasta Brujas nos permite pernoctar una noche allí, después bajar hasta Gante y quedarnos otra noche para, finalmente, pasar el resto de noches en Bruselas. Te recomiendo que hagas una cosa parecida porque estas ciudades, por la noche, ganan mucho. Brujas tal vez sea la menos activa de las tres en lo que a vida nocturna se refiere, pero en Gante no puedes perdértela.

La razón por la que el resto de días los vayamos a pasar en Bruselas es porque desde la capital puedes desplazarte por el resto del país muy fácilmente, y esto no se debe a las frecuencias del transporte, que es mucha desde cualquier punto, sino porque la distancia que hay del centro hasta las partes se recorre de un modo mucho más eficaz desde ese punto que no desde otro más periférico. Bruselas vas a verla en un par de jornadas, no necesitas tantos días para conocer la ciudad. Ahora bien, en ella no vas a sentir que pierdes el tiempo porque cuando llegues de nuevo a la ciudad por la noche siempre vas a tener algo que hacer.

Y con estas tres premisas iniciales, veamos cómo queda este viaje de 8 días por Bélgica.

Itinerario

Día 1: desplazamientos y llegada a Brujas

Como os he explicado brevemente más arriba, el primer día lo dedicaremos a volar, ir en bus y llegar hasta Brujas a eso de las 3 de la tarde. La parada de autobús y la de tren, en Brujas, están una frente a la otra. Desde ella puedes coger transporte público para ir hasta el centro – o un taxi – pero nosotros decidimos hacer el recorrido hasta nuestro hotel a pie. La distancia no es mucha pero los adoquines del casco histórico y la maleta no se llevan muy bien.

Brujas es una ciudad pequeña que se puede ver en una jornada, pero nosotros haremos noche en ella y eso es lo que te aconsejamos hacer también. Qué puedes ver en Brujas y otros consejos te lo explicaré en otros artículos.

Día 2: Brujas y llegada a Gante

El segundo día lo aprovecharemos para visitar lo que nos queda de Brujas. Debes tener en cuenta que los monumentos en Bélgica cierran pronto y más si viajas en invierno por lo que deberás planificar bien tu visita si tienes pensado acceder a algún recinto. En nuestro caso aprovecharemos la mañana visitando el Ayuntamiento entre otros puntos de interés.

Lo segundo que haremos será subirnos al tren para llegar hasta Gante. Como he dicho ya repetidas veces a lo largo de este artículo, los trenes tienen una frecuencia bastante amplia por lo que no vas a tener problema con – ni vas a tener que preocuparte por – los trenes que tienes que coger, y eso hace que puedas disfrutar del viaje mucho más. El no tener que ir pensando que ahora te sale el tren y debes apurarte es un alivio grande.

Llegaremos a Gante, a esa estación de tren que es conocida por lo que hay fuera: casi un cementerio de bicicletas. Desde esta estación puedes coger también el transporte público para llegar hasta tu hotel, pero nosotros como somos así de valientes iremos a pie. El trayecto es algo más largo que en Brujas – el doble, para ser exacta – y también se producirá la guerra maleta-adoquines en el casco histórico pero para nada se hace pesado.

En Gante estaremos una noche y aprovecharemos el primer día – ya por la tarde – para visitar el castillo, callejear, meternos por las iglesias e ir a tomar cervezas. Bueno, esto ya lo hemos hecho también en Brujas 🙂

Día 3: Gante y llegada a Bruselas

El tercer día de viaje lo aprovechamos lo que nos queda de Gante, entre otras cosas su catedral, que el día anterior estaba cerrada en horario de apertura – supongo que las restauraciones son las culpables – y también para pasear por el centro histórico, que es algo de verdad impresionante. No se si lo sabéis, pero os lo digo ya: Gante es lo mejor que he visto en Bélgica y ha pasado a convertirse en una de mis ciudades favoritas.

Sobre la una de la tarde cogemos los trastos y nos vamos hasta Bruselas, que será nuestra siguiente parada y nuestro centro de operaciones durante lo que queda de viaje. La llegada a Bruselas será por la estación central de trenes – la ciudad tiene tres – porque es la que más cerca de nuestro alojamiento se encuentra, y a ella volveremos casi todos los días para desplazarnos hasta el resto del país.

Tras la entrada al apartamento lo que haremos será ir al supermercado a hacernos con algo de víveres para alimentarnos el resto de días más allá de las patatas fritas, la cerveza y los gofres, y empezaremos a disfrutar de la ciudad.

En esta primera jornada nos perderemos nada más llegar por las calles comerciales, iremos hasta la Catedral y la Grand Place, en busca del Manneken Pis y de la cervecería Delirium. En ella tomaremos nuestras primeras cervezas en la ciudad y a ella regresaremos casi todas las noches. Ah, también probaremos eso de la metralleta, un bocata con carne, salsa ¡y patatas fritas!

La metralleta

Día 4: Bruselas | Parlameto Europeo, Museo de Bellas Artes y Atomium

El cuarto día de viaje lo pasaremos plenamente en la capital de Bélgica yendo bien temprano hasta el Parlamento Europeo. Las visitas allí son gratuitas y empiezan a las 9 de la mañana, y nosotros allí que estaremos en soledad a esa hora. Hasta más de las 12 estaremos entre el Hemiciclo y el Parlamentariu – exposición que explica el nacimiento de la Unión Europea de un modo muy didáctico y amplio – y nos marcharemos corriendo porque queremos visitar el Palacio de Justicia.

Pero el Palacio de Justicia no lo visitaremos porque está en obras y lo encontramos cerrado. Tras un paseo por las calles de esa parte de la ciudad iremos hasta el Muse Magritte y el de Bellas Artes donde pasaremos toda la tarde, hasta el cierre de los museos a las 17:00 h.

Después del museo bajaremos desde el Mont des Arts hasta la estación central de tren para coger un metro e ir hasta el Atomium, que aunque no lo creas merece la pena, y mucho, por la noche. Desde el Atomium regresaremos al centro de la ciudad para acabar la noche tomando cervezas en un local de lo más curioso: el Cinéma Nova.

Día 5: Valonia | Dinant y Namur

El quinto día de viaje volvemos a subirnos al tren para ir hasta dos lugares de Valonia que dicen que debes visitar. El primero será Dinant, un pequeño pueblo que mira al río y el segundo será Namur, una ciudad que tiene algo de encanto, pero ya está. Si vamos a Dinant, además de por ser uno de los pueblos con más atractivo de la zona, es porque allí nació Adolph Sax y allí inventó el instrumentos que hace más de 20 años que tocamos ambos. No nos lo podíamos perder.

Namur es una pequeña ciudad que es coqueta pero, a nosotros, nos sabe a poco. A gustos, colores, pero te la podrías saltar perfectamente si no tienes tiempo. Ahora bien, ten en cuenta que venimos de Gante y Brujas y las comparaciones son odiosas.

Regresaremos a Bruselas y al Delirium, a terminar la jornada.

Día 6: Lovaina

El sexto día de viaje lo aprovecharemos para desplazarnos hasta Lovaina, ciudad universitaria y que tiene uno de los ayuntamientos más bonitos que he visto – y eso que he visto ayuntamientos bonitos. En Lovaina es preciso pasar una jornada completa, no tener programado nada más para ese día, ya que tiene mucho que ofrecer. Entre las visitas a tener en cuenta están el Ayuntamiento, la Biblioteca de la Universidad y su torre o el Beaterio.

Regresaremos a Bruselas y pasaremos la noche en el Delirium. Otra vez. Y esto tiene explicación: el resto de locales nos parecen más caros que éste, al menos los locales cercanos a nuestro alojamiento. Y en el Delirium ponen buena música 🙂

Día 7: Malinas y Amberes

Volveremos a la estación de tren para ir hasta dos localidades que no pueden faltar en una ruta de una semana por Bélgica.

La primera localidad, Malinas, no es tan conocida como otras ciudades de Flandes pero es de una belleza enorme, sobre todo su Grand Place y su Catedral, y un domingo de enero – y es que será domingo el día que la visitemos – está tan tranquila que es una delicia pasear por ella. No pases por alto la visita a esta localidad flamenca.

La segunda parada del día sera Amberes, la ciudad en al que murió Rubens, conocida por sus diamantes y por tener un ambiente vibrante y cosmopolita. Amberes, a nosotros, nos gustará menos que otras ciudades de Bélgica – lo que no quiere decir que no nos guste – pero no puedes pasarla por alto tampoco en un viaje como éste. Ah, y ten en cuenta que si viajas en tren no hará falta que te desplaces hasta uno de los mayores atractivos de la ciudad: la Estación Central de trenes. Bueno, tampoco puedes perderte su Grand Place, aunque esté llena de andamios.

Regresaremos a Bruselas para hacer noche allí, y pasar por el Delirium, que si no nos van a echar de menos.

Día 8: Lier

Que visitemos esta pequeña ciudad flamenca será posible gracias a la recomendación de The Lilliputian Travelers. Como el itinerario pensado por Juanjo ya lo hemos recorrido y aunque tendríamos la opción de visitar localidades como Lieja o incluso ir hasta Luxemburgo, decidimos que guardamos estas cartas para futuros viajes y acabaremos visitando Lier, una verdadera joya escondida en Flandes.

A esta localidad va poca gente por ser poco conocida o por salirse de los circuitos oficiales de Bélgica. Está claro que si tu viaje es de 3 días no vas a ir a Lier, tampoco si es de 5 días, pero si el viaje se alarga hasta los 8 o 9 como el nuestro es una opción que debes tener en cuenta. En ella, por darte algún dato de interés, es donde se casaron Felipe el Hermoso y Juana la Loca, pero además de esto, es que es muy bonita, de verdad.

Tras esto, regresaremos a Bruselas, haremos algunas compras y nos despediremos de la ciudad como toca. Sí, no hace falta que os lo diga.

Día 9: regreso a casa

El último día será un puro tramite, nos despertaremos pronto para ir a coger el bus hasta el aeropuerto de Charleroi. Nuestro vuelo sale a las 12 de la mañana y a las 2 de la tarde ya estaremos en València. Nuestro viaje por Bélgica acaba aquí – y así.

Algún que otro consejo

Qué comer en Bélgica

Bélgica es un país famoso, gastronómicamente hablando, por unos cuantos elementos: el chocolate, las patatas fritas, los gofres, los mejillones y también por la cerveza. Aunque la gastronomía belga no sea solo esto, bien es cierto que comer en Bélgica – comer fuera de casa, me refiero – es bastante caro. Un plato de mejillones no te lo dan por menos de 10 euros, y si quieres comerte un filete vas a tener que pagar unos 20 euros por cabeza. Por ello puedes sobrevivir a base de los elementos que te he mencionado antes, pero no te lo recomiendo.

Nosotros, como os he dicho, gestionamos el tema de la alimentación contratando una habitación con cocina en Bruselas para podernos preparar nosotros mismos nuestras comidas. Comprar en el supermercado no es tan caro como parece – bueno, Brujas es una ciudad algo más cara – y siempre puedes lanzarte a las ofertas, que es lo que nosotros haremos – como hacemos también en España, no os creáis.

Si escribo este apartado es para dejarte claro que comer bien en Bélgica sale por un pico. Incluso la cerveza es cara, lo más barato que vas a encontrar es el Celtic, en el centro de Bruselas, donde te sirven cerveza a 1 euro, pero aquello está petado de chavales hormonados y una ya no tiene edad para eso. En cualquier cervecería de renombre la cerveza te va a costar más de 3 euros, aunque en el Delirium puedes encontrar cervezas por 2,80. Si te alejas del centro de la ciudad puede que encuentres bares que te la ofrezcan más barata.

En el Delirium tomaré una de las mejores cervezas de mi vida: la Kasteel Barista

Por lo que se refiere a las patatas fritas, una buena ración de ellas con salsa te saldrá por los tres y pico hasta 4 o 5 euros – si las coges sin salsa son más baratas. Nosotros las patatas más baratas las probamos en Namur, una ración que daba miedo de ver, ración mediana por 1,80 euros, con salsa 2,30 euros. Más barato que eso no encontramos nada.

Los gofres suelen ser buenos, pero no te recomiendo cadenas porque son muy dulces, todo azúcar. Mejor los puestecillos callejeros. Puedes encontrarlos desde 2 euros hasta los 4 o 5 o lo que quieras pagar según la purpurina que le pongas. Nosotros nos los tomamos nature o con chocolate belga, siendo de estos últimos el primero que tomamos en todo el viaje, en Brujas.

A los mejillones ni nos acercamos, vamos, que no voy a pagar 10 euros por un plato de musclos cuando los como aquí por menos de la mitad. Ni de coña.

Ah, y el chocolate, depende del qué, cómpralo en el súper, a no ser que quieras chocolate de una fábrica de chocolates concreta. En museos el mismo chocolate puede salirte por el doble que en el súper y en el duty free por el triple. Ahí lo dejo.

Alojamiento

Nosotros nos alojamos, como ya has visto, en Brujas, Gante y Bruselas. En las tres ciudades nos alojamos en hoteles más o menos céntricos. En Brujas nos alojamos en un hotel cerca del Mercado de Pescado. En Gante nos alojamos en el centro medieval de la ciudad y en Bruselas por la zona de Santa Catalina que, aunque no es céntrica del todo, te permite llegar andando hasta la Grand Place en 15′. Tienes los alojamientos enlazados.

Y hasta aquí todo lo que necesitas para montar tu viaje de 8 días por Bélgica. Como ves el post es muy general estando centrado sólo en el itinerario, por lo que si tienes alguna duda déjamela en comentarios y la responderé con mucho gusto.

Una filósofa y un politólogo que amana viajar y lo hacen a pesar de los pocos recursos que tienen. Viajar es más que un capricho, viajar es una necesidad y aquellos que somos pobres en un primer mundo de opulencias tenemos derecho también a realizar nuestros sueños viajeros. Porque los pobres también viajamos.
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2 pensamientos en “8 días en Bélgica | Itinerario y consejos

  1. Muy buena ruta por Bélgica!! Salvo los 3 típicos sitios de Gante, Amberes y Brujas no conocía el resto. Y el Atomium por la noche si que luce mejor! Que gracia lo de los chavales hormonados jajaja, por aquí la cerveza también cuesta un ojo de la cara! Hay que pedir tap water jeje

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