Castilla y León,  España

Peñafiel, la cuna de la Ribera del Duero.

Peñafiel es una localidad vallisoletana conocida por sus magníficos vinos, pero a nosotros más que el vino – que solemos mezclarlo con gaseosa – nos lleva hasta allí un castillo en forma de buque. Será éste el primero de muchos castillos que visitaremos durante el viaje que os comenzamos a narrar a partir de ya.

¿A quién se le ocurre viajar por Castilla y León a finales de junio y en plena ola de calor? Pues sí, a nosotros, estos pobres viajeros que se desplazan hasta Berlín en enero y a Valladolid en junio; todo muy lógico y normal. Pero qué le vamos a hacer, si una cumple años en enero y el otro en junio, y al uno se le ocurre regalar un viaje a Berlín a ella y a la otra se le ocurre regalar un roadtrippor Castilla y León a él. Al final, y como siempre decimos, sarna con gusto no pica

 
Y es así como un domingo de junio nos subimos a un C2 sin aire acondicionado y ponemos rumbo a Valladolid, que será el centro de operaciones durante los dos primeros días de este viaje. Pero antes de todo esto tenemos pensado parar en algunos lugares, que dejaremos por imposibles porque el calor es tan insoportable que JJ se pone enfermo – real – y casi desfallece dentro del coche.
Pero dejemos el drama y centrémonos en nuestra visita al castillo de Peñafiel, que es a lo que hemos venido.
 
 
 
El castillo de Peñafiel comienza a construirse allá por el siglo X, pero lo que vemos hoy en día se debe a las intervenciones realizadas en el edificio en los siglos XIV y XV. Es Sancho IV de Castilla quien entrega al infante don Juan Manuel la villa y todo lo necesario para que comience a construirse un castillo sobre la fortaleza que había sido construida por el Conde de Castilla en el año 1013. Entre guerras y batallas llegamos a finales del siglo XIV, y es en el año 1309 – estando el castillo en manos del señorío de la esposa de Enrique II – cuando Juan I dona la villa de Peñafiel a Fernando de Antequera. Al morir éste la villa es heredada por Juan de Aragón, que se alza contra Juan II de Castilla, quien acabará tomando la fortaleza y ordenará su derribo. En el año 1456, después de que el infante Enrique (el futuro Enrique IV) entregase la villa a Pedro Girón, el castillo es reconstruido. Su aspecto actual se debe a las últimas intervenciones hechas por la familia de Juan Téllez de Girón, a quien pertenecerá el castillo hasta el siglo XIX. El castillo, construido sobre un estrecho cerro, domina los valles del Duratón y el Botijas en su confluencia con el Duero. El espacio sobre el que está situado mide 210 m de largo y 33 de ancho, y debido a la forma del cerro el castillo tiene forma de buque, y no hay mejor manera que asegurarse de ello que visitándolo.
 
Llegamos a Peñafiel después de haber conducido 500 km, habiéndonos cruzado media España que arde por completo, en un cochecito diminuto sin aire acondicionado. Abrimos la ventana para que corra el aire, pero lo que se mete en el coche no es nada fresco, si no puro fuego. Estamos en el infierno, y nos desesperamos bastante. Así, al ver a lo lejos – y ya unos kilómetros antes – la silueta del castillo en lo alto nos emocionamos, y no solo por lo bonito que es, sino también porque al finl vamos a bajar del coche y meternos en un lugar que nosotros suponemos fresquito.

Al castillo de Peñafiel se puede acceder en coche hasta las mismas murallas, eso sí, tras haber subido unas cuantas curvas. Como nuestros viajes son en fechas intempestivas y son pocos los que viajan estos días, el párking tiene algún que otro hueco para dejar el vehículo, aunque no muchos, no creáis. Si se espera mucha afluencia de público se pone a disposición de los visitantes un autobús gratuito que sale desde el párking que al inicio de la subido al castillo. En nuestro caso, y como hemos dicho, podemos acceder hasta lo alto sin ningún tipo de problema.

 
El castillo de Peñafiel no es solo castillo, sino también el Museo Provincial del Vino, y son muchos los que van hasta allí expresamente para visitar este museo. A nosotros no nos interesa hacer la visita al Museo; como ya hemos dicho, no somos muy amantes del vino y estamos tan agotados por el viaje que no nos interesamos por ella. Sí vamos a hacer la visita guiada al castillo, que es a lo que hemos ido y lo que nos interesa.
 
Para hacer la visita somos un grupo bastante numeroso. La guía nos dice que dura unos 45 minutos y que gran parte de ella será en el exterior del castillo. ¡No, por favor! Nosotros, que queríamos estar fresquitos entre paredes gruesas de piedra… ¿por qué, señor?¿POR QUÉ?
El pobre JJ en plena ola de calor.

La vista comienza subiendo a la proa del barco, o uno de los dos patios del castillo – ahora cubierto y en el que se encuentra el museo – pasando primero por la torre del homenaje, y desde donde se tienen unas vistas de la localidad de Peñafiel bastante importantes. El sigue siendo abrasador – ¿serán sobre las 4 de la tarde? – y nosotros buscamos cualquier atisbo de sombra que encontramos sobre la madera castigada por las altas temperaturas del Campo de Peñafiel.

Continuamos subiendo a lo alto de la torre del homenaje, donde las vistas del castillo son flipantes. Desde ese punto se puede percibir lo impresionante de la muralla, que se apoya en 30 torres circulares. Descendemos ahora hasta las entrañas de la torres, lugar en el que la temperatura es mucho más agradable. La torre es pequeñita, al estilo de las torres del homenaje que hay en la mayoría de castillos de España, que eran defensivos y no palaciegos, como sí lo son los castillos del vecino país de Francia. Esta torre – que alcanza los 30 metros de altura – sigue las directrices de la Escuela de Valladolid, a diferencia del resto de la construcción, que se aparta de ella.

La popa del buque o patio sur

 

La proa del buque o patio norte

 

Con estas buenas gentes, y al fresco, se está mucho mejor
Desde la torre del homenaje nos vamos hasta el segundo patio, la popa del barco. Allí aparece una torre totalmente distinta, con aspecto de prisionera entre tanto muro y tan poco espacio. En este patio, el norte, encontramos todavía restos de aljibes y almacenes.

 

Nuestra visita al castillo termina aquí, y también la visita a Peñafiel. Existen otros espacios en la localidad que merecen una visita, como la Plaza del Coso, pero como ya hemos dicho, nuestro cansancio es extremo, las temperaturas siguen altas y queremos llegar a Valladolid y dejar los trastos en el hotel. Nos quedan todavía 50 km hasta la capital de provincia, que recorreremos entre increíbles campos de viñas y suaves colinas: la Ribera del Duero en estado puro. Aunque no os guste el vino es obligatorio viajar hasta esta zona de España solo por disfrutar de la belleza de sus campos.

MÁS INFORMACIÓN

Horario de visitas 

 1 Abril a 30 Septiembre, de M a D y F de 10:30H a 14:00H y de 16:00H a 20:00H. Lunes Cerrado

 

1 Octubre a 31 Marzo, de M a D y F de 10:30H a 14:00H y de 16:00H a 18:00H.
Lunes Cerrado

Cierra el 24, 25 y 31 diciembre y el 1 y 6 enero.

* La última visita guiada al Castillo, se realiza 45 minutos antes del horario de cierre.

Tarifas Castillo

 

(Visita guiada): Individual 3,30€ // Grupos 2,75€ – Menores 12 años 1,70€

Castillo y Museo Provincial del Vino: 6,60€ // Grupos 5€ – Menores 12 años 3,30€ *

Otras Opciones: La entrada al Castillo y Museo Provincial de Vino se puede también adquirir junto a la de otros recursos turísticos de forma conjunta gracias a la Tarjeta Turística «Ribera Friendly».

También se pueden contratar servicios añadidos directamente en el Museo Provincial del Vino de Peñafiel:

museodelvino@dip-valladolid.es 

* Degustación comentada: 9,20€

Localización

 

Castillo de Peñafiel
47300 Peñafiel (Valladolid)
+(34) 983 881199


Podéis encontrar más información al respecto en las siguientes direcciones web:

 

📍 Todos nuestros artículos sobre Castilla y León haciendo click aquí

🏨
Puedes encontrar tu alojamiento a buen precio🖱 pinchando aquí

*En este post hay algunos links de afiliados, lo que significa que si decides utilizar alguno de ellos a ti no te costará nada y a cambio nosotros nos llevaremos una pequeña comisión que nos ayudará a seguir trabajando en el blog.
¡Gracias!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: