Saranyana – Els Ports

Que muy cerquita de casa puedes encontrar lugares absolutamente maravillosos y extremadamente interesantes es bien sabido, y bien defendido por quien escribe este blog. Que descubrirlos casi por sorpresa es una aventura también es algo que yo no puedo negar. Esta semana os llevo al descubrimiento del mes – descubrimiento mío -, el de Saranyana, el pueblo primitivo de la Todolella.


Me gusta tanto, tantísimo, saber que vivo en un entorno rico por muchas cosas que me abruma cuando me topo con elementos tan destacados como el que hoy os muestro en el blog. Aunque parezca una tontería, y aunque creas agotado el territorio, la infinidad de elementos interesantes que hay aquí y allí en el entorno más cercano son innumerables.

La comarca de Els Ports es una comarca singularísima en uno de los territorios más maravillosos de la provincia de Castelló. Rico por su patrimonio histórico, arquitectónico, cultural y paisajísitco, Els Ports es una tierra que nunca se agota, que siempre tiene algo para mostrarte, por muy pequeño que ese algo sea. De tradiciones arraigadísimas, sus fiestas populares son de las más sonadas en la zona siendo las santantonades, las ferias ganaderas, o celebraciones como el Sexenni de Morella algunas de las representantes más conocidas de estas manifestaciones lúdicas populares.

Además, en Els Ports – dejadme que lo escriba así, y no Los Puertos o cualquier cosa de esas sacrílegas – se esconden núcleos urbanos de lo más especiales, muchos de ellos casi deshabitados, gran parte agonizantes, otros ya muertos del todo. Casas de piedra levantadas siglos atrás salpican el paisaje parco que es uno de los atractivos de este territorio. Porque sí, porque lo bonito no es solo lo verde, lo frondoso ni tampoco lo húmedo; es que sí, hay belleza más allá del paisaje alpino, verdísimo, insultantemente fértil. Y si algo de bello tiene la comarca de Els Ports es justamente esa dificultad añadida del medio duro y difícil.

La despoblación, el paso de los años y la reconquista de la naturaleza.

El puente gótico

Entre todos esos atractivos que ofrece esta comarca hay uno que a mí me llama la atención, no por saber lo que es sino por aparecer su nombre en un cartel cercano a otro lugar de gran interés en la zona. En la Todoloella, pueblo atractivo y con castillo – que, por cierto, todavía no he podido visitar – existe un puente gótico del s. XV de dimensiones extraordinarias y que siempre que paso – últimamente mucho más de lo normal – cerca de él siento la necesidad de detenerme y postrarme bajo su ojo. Nunca lo consigo, nunca me detengo, o nunca se detiene quien conduce. Nunca lo hago, hasta que lo hago.

El puente gótico, a lo lejos.

La señal del puente siempre está ahí: Pont Gòtic s. XV. Y pasas, una y otra vez, por la carretera. No ves donde detenerte, y es que supongo que anteriormente por el puente podías pasar, ahora está cerrado al tráfico. Pero junto a la señal del puente otra que despierta también mi curiosidad: poblat de Saranyana (poblado de Sarañana). Poblado, vale, eso a mí me interesa. Pero tampoco me acerco nunca hasta el poblado. No lo hago, como en el caso del puente, hasta que lo hago.

Los 13 metros de altura del ojo principal del puente.

Y como las cosas no las hago nunca hasta que termino por hacerlas, es lo que hago ese domingo de septiembre, el último domingo de verano del año 2020, y arrastro a Juanjo a saciar mi sed de aventuras por una pista forestal llena de piedras y algún que otro bache conduciendo un Micra de más de 15 años curtido en mil batallas.

Saranyana

Acceso

Llegar a Saranyana no tiene ninguna dificultad. Si venimos desde Teruel (zona de Mirambel) solo debemos torcer a la derecha cuando nos lo indica la señal, una vez pasado el puente gótico. Si accedemos desde Castelló torceremos hacia la izquierda justo antes del puente gótico. Cuando hayamos cruzado continuaremos nuestro camino siguiendo las señales por una pista que no está asfaltada – seguro que lo estuvo en algún momento de la historia – conduciendo con mucho cuidado unos pares de kilómetros hasta llegar al poblado, que encontraremos a nuestra izquierda.

Explícame qué es eso de Saranyana

Lo que vengo a presentaros hoy es simplemente un antiguo núcleo de población que en la actualidad está deshabitado, aunque se intenta que eso pase a la historia y de nuevo la vida humana pueda asentarse en el lugar. Hasta mediados del siglo pasado todavía había gentes viviendo en el lugar, en la actualidad parece que allí no vive nadie permanentemente aunque algo de vida se asoma.

Este conjunto de Saranyana es uno de los mejores ejemplos de arquitectura rural de la región y antaño contó con una iglesia, un ayuntamiento pedáneo y una prisión. Su importancia histórica se remonta hasta el s. XIII, concretamente al año 1233 cuando Blasco de Alagón dio este núcleo para que fuese repoblado

Puede que no le cueste tanto volver a la vida.

Si Saranyena es interesante no se debe solamente a su condición de despoblado, las pocas calles que conforman esta pedanía guardan un par de secretos que son de un gran interés para aquellas personas que saben ver más allá de lo superficial y que, claro está, seguidamente os voy a desvelar.

Qué hay de interesante en Saranyana

Ya os he dado alguna pista un poco más arriba de lo que hay de interés en Saranyana. No se trata solo de que sea uno de los ejemplos de arquitectura rural de la región sino que en ese espacio tan reducido encontramos dos singularidades, una de proximidad y la otra mundial que hacen de este sitio un lugar digno de visita. Pero comencemos por lo menos especial y vayamos vayamos acercándonos a la exclusividad.

Iglesia de Santa Quiteria

Dominando el pequeño, pequeñísimo pueblo, encontramos esta iglesia que data del S. XVII, por lo tanto de estilo neoclásico. Su nave única está dividida en cuatro tramos y su cubierta es de teja árabe, a dos aguas. La iglesia, en sí misma, no tiene mucho más pero lo singular aparece con su torre, de dimensiones totalmente desproporcionadas en relación al resto del edificio, y es que la torre es muy pequeña respecto a resto.

La iglesia a la izquierda de la imagen y el pequeño campanario asomándose tras los dos edificios en plano principal.

La Iglesia de Sant Miquel

De esta iglesia queda casi nada, se encuentra en ruina total. La vegetación se apodera de lo que fue antaño un templo religioso y cada día hay más piedras en el suelo y menos en los muros del edificio. Aún así, esta iglesia es uno de los elementos más curiosos de toda la comarca por ser el único en su especie en ese territorio.

La Iglesia de Santa Quiteria vista desde la de Sant Miquel.

Lo que a lo lejos y desde la ignorancia pueden parecernos cuatro pedruscos mal conservados y dejados de la mano del tiempo son en realidad el único ejemplo de prerrománico que existe en toda la comarca de Els Ports. Si, habéis leído bien, en un despoblado escondido en las montañas de Els Ports encontramos el único ejemplo en este estilo de toda la zona.

La cúpula de la iglesia es anterior a la construcción de la misma, que fue construida en el s. XIII, siendo uno de los vestigios más antiguos de todas las construcciones religiosas que perduran hoy en día en la comarca de Els Ports. Es uno de los pocos ejemplos de transición entre el románico y el gótico que podemos encontrar.

El Ayuntamiento

Aunque este pequeño núcleo de población se ha conservado como una pedanía del pueblo de la Todolella ha gozado hasta hace poco de ayuntamiento, y es justamente el ayuntamiento, no la institución sino el edificio, lo que hace de este sitio algo singular, pero singular de veras.

Justo al lado de la iglesia de Santa Quiteria, singular también por las dimensiones de la torre que la acompaña, encontramos el edificio del ayuntamiento, un edifico pequeño, muy pequeño, tan pequeño que es el ayuntamiento más pequeño del mundo – o eso dicen de él. Esta construcción, que creo que es por las descripciones la que os muestro en las imágenes – y es que no hay una indicación clara de cuál es el edifico – no es solo ayuntamiento sino que en un espacio realmente reducido se concentran la prisión, la lonja y el ayuntamiento propiamente dicho.

_El Ayuntamiento solo puede ser esto.

Y así, una tras otra, las particularidades de Saranyena, a cada cual más interesante pero igualmente desconocidas para mí, hasta hace un par de días.

Todo el pueblo en una sola imagen

Ya veis lo interesante que es este lugar, con sus pocas casas, con sus dos iglesias – aunque una esté por los suelos -, con su ayuntamiento diminuto, con su paisaje envolvente, con su tranquilidad absoluta. Una buena excursión si estás por la comarca de Els Ports que puedes hacer tranquilamente y sin prisas. Hasta un libro puedes llevarte y, si hace bueno, ponerte a leer en la mitad de la nada deshabitada. Aunque creo que desde 2012 se está intentando que las personas nos asentemos de nuevo allí; no sé cómo estará el asunto, seguiré investigando al respecto.

Una filósofa y un politólogo que amana viajar y lo hacen a pesar de los pocos recursos que tienen. Viajar es más que un capricho, viajar es una necesidad y aquellos que somos pobres en un primer mundo de opulencias tenemos derecho también a realizar nuestros sueños viajeros. Porque los pobres también viajamos.
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