Peñíscola y las Cenas Medievales del Papa Luna

Peníscola es una ciudad preciosa que vive metida, literalmente, en el Mediterráneo. Su costa es una de la más visitadas en los meses de verano, pero cuando la temporada de calor termina Peñíscola se convierte en una localidad tranquila, totalmente distinta, pero igualmente atractiva.
 


En este contexto de tranquilidad el hotel Hotel& Spa Peñíscola Plaza Suites organiza desde hace algunos años las Cenas Medievales del Papa Luna que tienen lugar desde principios de noviembre hasta finales de abril. Pero, ¿en qué consiste la cena? Os estaréis preguntando. Ahora mismo os lo contamos.

Las Cenas Medievales tienen lugar en uno de los múltiples salones de los que goza el hotel, y allí nos espera el mismísimo Papa Luna – en forma de holograma, claro está – que va a ser uno de los grandes protagonistas de la noche.
 
Para meternos en el papel debemos vestirnos al más puro estilo medieval con ropas que nos esperan en nuestros asientos. Y por si fuera poco nos espera, en una parte del salón ¡el Trono de Hierro! Sin cortar cabezas ni nada de eso nos hacemos con él. Bueno… esto no es el todo cierto:
 
La velada va a estar amenizada, toda la noche, por un bufón que nos irá explicando secretos de Peñíscola y de su personaje más famoso, Benedicto XIII. Además, un interesante audiovisual acompañará las explicaciones y convertirá la cena no solo en un convite agradable, sino que será también una noche muy didáctica. Y sí, ya vamos con la cena, ¡claro!
 
El banquete empieza con un salmorejo, para continuar con ensaladas y una tabla de embutidos y quesos – buenísimos – que compartimos con nuestros compañeros de mesa, miembros todos ellos de la CVTB. Seguimos con un surtido de carnes y terminamos con un arroz con leche y la deliciosa tisana del Papa Luna.
 
La cena, como ya hemos dicho, no queda solo en sentarse y comer, sino que se convierte en una velada de lo más agradable que transcurre entre risas y chascarrillos. Y por si fuera poco, acabamos bailando, todos los comensales, una típica danza medieval.
 
Y ya que estamos en Peñíscola, ¿por qué no aprovechar para dar un paseo por la ciudad? Eso es lo que haremos, después de descansar en las comodísimas camas del hotel y zamparnos un buen desayuno.
 
Peñíscola, a principios de noviembre, es un lugar tranquilo. Sus playas están vacías, apenas unas pocas personas que deciden pasearse por la costa, aunque el día sea ventoso. El casco histórico de la ciudad – uno de los más bonitos de la Comunitat Valenciana – parece otro sin todo ese gentío veraniego que va y viene sin rumbo; ahora la belleza del lugar se aprecia mucho mejor, con sus casas encaladas, sus ventanas azules, el Papa Luna vigilante a los pies del imponente castillo…
 
 
Sin duda, las Cenas Medievales del Papa Luna son una excusa perfecta para visitar Peñíscola en épocas en la que se puede disfrutar la ciudad de forma distinta.
 
 

 

 MÁS INFORMACIÓN

Podéis encontrar toda la información referente a las Cenas Medievales del Papa Luna en el siguiente enlace: www.cenapapaluna.com
El hotel ofrece la cena por separado, aunque también existe la posibilidad de contratar cena y alojamiento.

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